Rara vez un futbolista debe haber sido insultado tanto por millones de hinchas chilenos, como Luis Pedro Figueroa, después del partido ante Brasil en Suecia con el apabullante resultado de 4-0 a favor de los amarillos.
No solamente tuvimos que ver por televisión la pésima constitución de la barrera previa al tiro libre de Ronaldhino, que fue antesala del tercer gol. También, tuvimos que tragarnos la forma en que Kaká entraba totalmente desmarcado, antes de convertir el segundo tanto. Previamente la manera irresponsable con que Von Schwedler desoyendo la advertencia del árbitro noruego, seguía a los manotazos con un amarillo, tanto así que le cobraron penal... y fue el primer gol en contra.
No solamente tuvimos que ver la forma descoordinada en que nuestra defensa desechó realizar la llamada trampa del offside, y Juan marcó el cuarto gol, aprovechándose que uno de los nuestros lo habilitó quedándose parado en la línea del arco.
No solamente tuvimos que ver como, en el segundo tiempo, los brasileños nos pasaban por encima, y los nuestros parecían no inmutarse, sin poner algo...algo...un poco siquiera... de corazón, de fuego en las acciones, por muy amistoso que hubiera sido el partido.
Lo peor fue al final. Luis Pedro Figueroa hacía declaraciones con la camiseta de Ronaldhino puesta, lo que parece haberlo llenado de orgullo. Fue el gran trofeo que consiguió, tras pedírsela al brasileño, sin ninguna vergüenza, después de haber jugado pésimo, al igual que muchos de sus compañeros.
Esa sí que fue bofetada en el rostro de millones de hinchas, quienes pegados al televisor esperaban por lo menos una actuación más honrosa de los nuestros, y no una sórdida lucha por las camisetas de los vencedores.
Tras un empate o una derrota honrosa, pase.
Pero luego de una masacre futbolística en contra, y siendo el jugador de Arsenal de Argentina, ex Universidad de Chile, uno de los principales responsables de que se hubiera producido la debacle, la actitud de Figueroa resulta inaceptable.
¿Se imaginan a uruguayos, argentinos o los mismos brasileños intercambiando camisetas después de haber perdido 4-0?. Claramente no, porque se hubieran arrancado a los camarines, mascando su humillación.