lunes, marzo 11, 2019

El desliz del camarógrafo


Resultado de imagen para celulares que nos incomunican
Lo había advertido el director técnico del popular Colo Colo, el club con más partidarios en el fútbol chileno. "Si quieren mantener una relación con este cuerpo técnico en un marco de cordialidad y mutuo respeto, les pido que durante mis conferencias de prensa desconecten el celular". Celular se le llama en Chile al teléfono personal.  Con las palabras descritas les había hablado a los comunicadores Mario Salas el día de su presentación. "Dejo en claro que cuando alguien desobedezca esta norma de sana convivencia, daré por terminada la rueda de prensa y me retiraré" agregó esa vez.


Al estilo de los adultos que reconocen no saber de un hecho histórico importante aduciendo que "el día que enseñaron eso parece que falté a clases", un camarógrafo asistente a la convocatoria no debe haber estado al tanto de la "amenaza" del DT y en medio de la charla de Salas al sonar su teléfono en otra sesión con los periodistas hace unos días, contestó el aparato. En ese mismo momento el entrenador dijo que iba a responder una pregunta ya hecha y luego suspendería la reunión de prensa.


La drástica pero comprensible posición de Mario Salas generó todo tipo de reacciones, la mayoría de acuerdo con la medida punitiva, aunque  con razón hubo reporteros que aducían su nula culpabilidad en el hecho, como para quedarse por culpa de otro sin información de Colo Colo. 


La situación descrita reaviva un tema que tiene ramificaciones amplias. Son comunes las imágenes de adolescentes y no tan adolescentes siquiera, quienes sentados a centímetros de sus congéneres denotan un grado de total incomunicación entre ellos al encontrarse todos "whatsapeando" o inmersos en otra red social.


El asunto cobra peligro extremo en las calles y avenidas con conductores quienes pese a anuncios de sanciones pecuniarias de alto costo cometen la irresponsabilidad de conducir sus coches más pendientes del teléfono que está en sus manos que del volante, con el agravante que existe el sistema de  "manos libres" pero pareciera que no para ellos.


Es claro. El mundo en poco tiempo ha experimentado avances prodigiosos inimaginables hasta para nuestros abuelos, siempre que entre ellos no se hubiera encontrado Julio Verne, pero a la vez al utilizar muchas de esas maravillas nos hemos convertido en una especie de esclavos cibernéticos.



martes, febrero 26, 2019

Antes, periodistas o locutores. Hoy periodistas o futbolistas.


Resultado de imagen para Cámara de televisión

Durante muchos años en Chile, el dilema era si los programas de noticias en radio y luego en TV, debían ser presentados por periodistas o locutores. Fue una larga pugna en que cada gremio partía de la base que "su derecho" excluía el del contrario. Extrañaba la actitud hostil de ambas partes siendo que la solución era clara como el agua. Quienes debían actuar ante los micrófonos y las cámaras en ese tipo de actividad eran simplemente los más capacitados. Periodistas brillantes, de gran llegada ante televidentes y auditores, de estupendo manejo del idioma y otras virtudes ciertamente lo iban a hacer mejor que algunos locutores de voces afectadas y falsas y de poco conocimiento de la actualidad. Sin embargo, había otros casos. El de extraordinarios locutores, de notable capacidad para manejar sus voces en forma grata y absolutos conocedores de las noticias, quienes sin duda lo harían mejor que algunos periodistas de voces mal dotadas y con poco dominio de la exposición pública.

Al cabo del tiempo ha surgido otra faceta de la vieja controversia. Son decenas los exjugadores de fútbol que inundan las salas de prensa, los set de televisión y los estudios radiales para ¿compartir? con periodistas deportivos, en programas y transmisiones desde los estadios, pero con el paso del tiempo a muchos los ha vencido la soberbia. 

Hace algunos días en un destacado programa de opinión deportiva en la televisión chilena, un exfutbolista se atrevió a desafiar a uno de sus compañeros periodistas diciendo que este y sus colegas tenían el  derecho de ostentar sus conocimientos de historia del fútbol. No obstante, para hablar de elementos netamente de la especialidad SOLAMENTE podía hacerlo un futbolista o exfutbolista, porque quién no lo era o no lo fue carecería de autoridad, agregando que sería lo mismo que en situaciones de enfermedad un paciente concurriera donde cualquiera y no donde algún médico. 
Esa terminante interpretación sería, el agregado es mío, como que solamente estuvieran en condiciones para opinar de lírica los intérpretes o antiguos cantantes de ópera.

Ante la insólita afirmación del exfutbolista, el director del debate quién es periodista, le dijo irónicamente al deportista retirado "pero Dante, estamos hablando de fútbol, no de medicina nuclear".
En eso intervino otro de los ex futbolistas, apodado el Bichi, para decir que la misma situación se producía en la antigua pugna acerca de si alguien que no hubiera jugado al fútbol podía ser entrenador, agregando que "cómo le va a enseñar a un jugador a tocar debidamente la pelota, alguien que nunca jugó activamente".

Vuelvo entonces al viejo concepto, pero a mi entender irrefutable. Como otrora en la disputa de si debían ser periodistas o locutores quienes presentaran los informativos, también en este caso vale aquello de que se trata que sean  amenos, creíbles e informados, y con conocimientos amplios, más allá de si son o fueron futbolistas.  

La guinda de la torta la puso en días recientes otro exfutbolista, quién tras todos sus años en la cancha, parece no haberse dado cuenta todavía que el fútbol es impredecible y con gran bombo se atrevió a asegurar que era imposible que el club chileno Unión La Calera eliminara a los brasileños de Chapecoense en la Copa Sudamericana. Lo sorprendente es que tras pasar lo contrario y haberse clasificado el equipo compatriota del ex futbolista y ahora comentarista, este sigue tan campante como pontífice deportivo, después de haber dicho ante su fracaso como pitoniso, ¿bah, acaso uno no puede opinar? No, Luka. Como comunicador que por su pasado podría generar credibilidad, de ese modo irresponsable no puede hacerlo. 

miércoles, febrero 13, 2019

Una película solo para ancianos


Resultado de imagen para Ancianos
Esta pareja y yo, podríamos haber visto el film pese a la restricción.

Ya alguna vez he publicado esta anécdota de mis primeros años en radio. Como debe ser una de las más sabrosas de toda la historia de los medios de comunicación en Chile, me permito recordarla nuevamente al venir a mi memoria en el aniversario de la muerte de su protagonista principal, uno de los más notables narradores de los antiguos radioteatros, precursores de las actuales y multifacéticas telenovelas. Tuve el honor de ser compañero de Hugo de Arteagabeitia en los primeros estudios de Radio Portales, situados entonces en pleno centro de Santiago.

Hugo unía su gran voz a la facilidad de darle inflexiones sorprendentes muy a tono con su especialidad. 
Además a comienzos de la década de los 60 del pasado siglo, conducía un programa que explicaba los temas de las películas que se daban en Chile agregando su correspondiente autorización  ya sea para todo público, para mayores de 18 años o para mayores de 14.

Sucede que Hugo era muy distraído y aquel programa se transmitía en directo.
Al propalar el calificativo de uno de los films descritos, no se percató que el libretista había alterado por descuido las cifras en una de las películas consideradas para mayores de 18 años, de modo que anunció que aquella cinta estaba apta para mayores de...OCHENTA Y UN AÑOS.

¡Si la hubieran exhibido en nuestros días,  hasta yo hubiera podido verla!





miércoles, enero 30, 2019

Para quienes niegan el Holocausto

Para quienes estuvimos envueltos en el llamado Holocausto, aunque en mi caso "muy protegido" por cuestión de edad y de suerte, resulta asombroso e irritante comprobar como cada cierto tiempo se levantan voces que niegan la existencia de esa atrocidad. Por tanto me permito reproducir una entrada publicada en este blog en el año 2013, en respuesta esa vez a la petición de una lectora.


LUNES, OCTUBRE 21, 2013

Mis raíces trágicas


La amiga bloguera AleMamá me ha pedido que narre mi nacimiento alemán y el traslado poco después a Chile, en medio del fragor de la segunda gran guerra.   
Pese a que en varias ocasiones he deslizado matices de esa experiencia temprana con sus consiguientes consecuencias, trataré de hacer un recuento de tiempos de aflicción para gran parte del mundo.

Nací en enero de 1936 en la ciudad bávara de Neu-Ulm, pese a que mis padres residían al otro lado del Danubio, en Ulm, (a secas) del estado de Baden-Württemberg, pero dada la persecución ya empezada en 1933 a los judíos, junto con el advenimiento del nazismo, no fue posible que mi madre encontrara en su ciudad de residencia algún establecimiento clínico que quisiera atenderla.

Así y todo, recién venido al mundo, una auxiliar del hospital en que vi la luz, quiso llevarme lejos del ámbito de mi mamá, seguramente con  malévolas intenciones, todo sea  para cumplir con los designios del tirano de bigote, en el sentido que los judíos merecían la muerte.

Claro, habría sido muy fácil exterminar a un bebé recién nacido. Afortunadamente el médico a cargo le “paró los carros” a la fanatizada mujer y esa fue mi primera sobrevivencia.

Mi padre fue llevado un año después al campo de concentración de Dachau, también por el solo delito de ser judío, mientras mis abuelos por padre y madre pugnaban junto con el resto de la familia para poder conseguir  visa a los Estados Unidos, donde meses después partieron con algunos de mis tíos y primos. 
El resto de la familia trataba de encontrar algún país de acogida, incluyendo las gestiones de mi madre, que abría alguna opción para nosotros tres en lugares tan disímiles como Australia, Bolivia, Argentina, el propio Estados Unidos, Perú y Chile.

Era un “recreo” pre-guerra en que a los judíos en campos de concentración se les permitía salir del país, por cierto con entrega total de bienes. En esas condiciones “lo que saliera primero”.

De modo que por esas cosas del destino, hoy soy chileno a mucha honra, como pude haber sido boliviano, australiano, estadounidense, peruano o argentino. Comprenderán mis amables lectores el por qué de mi aversión a todo nacionalismo extremo y a cualquier descalificación  de toda nacionalidad, religión o raza.

Junto con el nacimiento del mes de septiembre de 1939, el puerto de Hamburgo fue escenario de la partida de mi madre, mi padre y yo-entonces de 3 años de edad- rumbo a lo desconocido, pero estábamos salvando la vida, porque horas después estalló la Segunda Guerra Mundial y junto con ello ya nadie podría salir del país, salvo para combatir.

Los campos de concentración se convirtieron en campos de exterminio. Personeros de la GESTAPO subieron a nuestro barco para hacer bajar a todos los pasajeros de origen judío, pero en una actitud valiente y elogiable el capitán chileno del Copiapó, de la Compañía Sudamericana de Vapores, se negó y los individuos  armados, sorprendentemente se bajaron. Fue mi segunda sobrevivencia.

Tras un mes de viaje en un barco de carga, adaptado especialmente para trasladar a los últimos chilenos que querían escapar del infierno, a sacerdotes católicos también perseguidos por Hitler y una treintena de judíos, el Copiapó llegó a “la tierra prometida”,  sin que mis padres supieran una palabra de español y con oscuridad total acerca de su futuro en tierra extraña, pero lo principal era que los tres estábamos bien y juntos.

Horas después del viaje en tren desde Valparaíso a la capital, mi padre empezó a tirar líneas acerca de su trabajo futuro, con vinculaciones a la agricultura, sector donde se desempeñaba en su nación natal. Estaba por llegar la ayuda económica de un familiar residente en Portugal, que fue la palanca para nuestra inserción en tierra chilena.

No. No se trata de la foto de ningún equipo deportivo, sino de niños usados como conejillos de indias en campos de experimentación "médica" y de exterminio. Y pensar que hay quienes dicen que el holocausto es mentira. Varios de mis antepasados no tuvieron la suerte de mis padres y mía de poder salir a tiempo de esa Alemania de horror.

Cuando tiempo después empecé a ir al colegio, mis compañeros de curso se reían de mi incipiente español, agravado por el hecho que yo mencionaba lugares como la localidad de Colina, como Cólina, tal como se referían a ella mis padres en relación a que allá vivían unos amigos, también venidos en el barco.

Vivíamos cerca de una calle de la comuna de Providencia llamada Mar del Plata, a la que mis papás decían así en adaptación a la pronunciación de alemanes, Ma del Plata (sin ere) lo que también provocaba risotadas  en mis condiscípulos al repetir yo esa expresión.

Pero no quiero prolongar eternamente este recuento. Solamente sintetizo expresando que a mis 19 años, tras malas experiencias comerciales mis padres decidieron volver a Alemania, apenas 10 años después de terminada la conflagración mundial, al recibir la restitución de pertenencias y derechos comerciales que nos fueron quitados en 1939 . Pero yo decidí quedarme en Chile.

En el curso de mi carrera profesional, ya felizmente casado con chilena y católica, pude visitar a mis padres, previo a un accidente automovilístico que en 1973 costó la vida de mi  papá, tras un mes en el hospital. 

A sus 80 años de edad mi mamá sufrió hemiplejia, por lo cual la trajimos a Chile donde pasó los últimos 8 años de su vida en precarias condiciones físicas y mentales, pero atendida maravillosamente por mi esposa en calidad de autentica hija.

En suma, reconozco que en perspectiva, mi vida tiene aspectos que parecen en algunos de sus trazos sacados de una novela, pero que obedecen a una secuencia de luces y sombras, al final de cuentas. Creo verdaderamente que, pese a todo, más de las primeras.

En lo religioso, mi esposa es ferviente católica y yo no practico la religión judía aunque me siento absolutamente vinculado a su historia, mientras que de mis tres hijos, la mayor es copia de su madre y los dos restantes son más bien librepensadores, aunque mis nietos son educados en la fe cristiana.

Cumplo contigo, apreciada AleMamá, y reconozco que esta historia de vida, resumida al máximo y con notorios saltos en el tiempo, al exponerla públicamente, me ha costado menos plasmarla en forma escrita que lo que hubiera imaginado.

sábado, enero 19, 2019

Uruguay "nomá"


     

Resultado de imagen para punta del este
                                                  La magnificencia de Punta del Este

De pequeño me sorprendía lo que se contaba del Uruguay deportivo, dos veces Campeón Olímpico de Fútbol y ganador del Primer Mundial de la historia en 1930. 
A mis 14 años y tras la eliminación en primera fase de Chile, yo seguía con interés lo que hacía la celeste de Máspoli y el negro Rodríguez-Andrade en su caminar medido pero convincente rumbo a la final del Mundial 1950 en Brasil. Pero por esos tiempos no era cuestión de encender un televisor y ver a los astros del fútbol desarrollar sus destrezas. Las transmisiones radiales eran las únicas que en directo nos relataban lo que acontecía en el certamen máximo. Mientras el equipo local apabullaba a sus rivales, los charrúas, incluso con un difícil empate a cuestas, aparecieron de súbito jugando el encuentro decisivo en el Maracaná de Río y bien sabemos lo que pasó. 

La sobresaliente verdeamarela a quién incluso le bastaba una igualdad para campeonar, sucumbió uno a dos, ante 200 mil de sus compatriotas que colmaban el estadio, desatando la natural euforia en su país vecino, entonces de tres millones de habitantes y decepción enorme hasta con suicidios en la población brasileña. 

El llamado "maracanazo" lo viví de un modo muy particular e impensable para nuestros tiempos, en el Estadio Nacional de Santiago, mientras jugaban por el torneo local Colo Colo y Magallanes, pero los altavoces del coliseo traían la narración de Gustavo Aguirre del encuentro final del Mundial. Al terminar el partido "por radio"la gente gritaba alborozada porque el aparentemente más débil había doblegado al gigante, mientras 22 futbolistas chilenos no se explicaban qué pasaba y seguían buscando su propio gol en el desatendido cotejo sobre el césped del principal campo deportivo de nuestro país. 

En mi primera visita a Uruguay en 1982 recordaba ese relato de Aguirre,  porque yo había viajado para narrar, teniéndolo a él como comentarista (tremendo honor) un partido de las selecciones nacionales de Uruguay y Chile en preparación para el Mundial de ese año en España. El único gol que aquella tarde en el Centenario de Montevideo pude gritar brevemente fue uno chileno que no fue validado por el árbitro y  los contendientes empataron finalmente 0 por 0. 

Les muestro un trozo de aquella narración que hice entonces para Radio Nacional de Chile, con aquella fallida conquista, invalidada con justicia, porque efectivamente fue lograda en posición fuera de juego, por más que el hecho me hubiera causado en su momento una lógica decepción, detectable en el tono de la voz (hacer click en el link ubicado al final de este posteo).


La rápida incursión en tierras uruguayas no me privó hace 37 años de dos placeres: 1.- Viajar por el día a Punta del Este en un tour turístico. 2.- Consumir con agrado "el copetín" que era una serie de platillos con deleites de toda especie que desplegaban sobre las mesas de los restaurantes. 

Al volver a Uruguay hace poco, descubrí que esos "copetines" ya no existen, pero confirmé con asombro que tal como en 1950 los uruguayos siguen siendo solamente tres millones...y algo.

Esta vez junto a mi esposa y mi hija Paulina disfruté plenamente de mi visita a las tierras de Artigas. El Montevideo hermoso y acogedor y ese imponente Punta del Este que de su condición de cuasi aldea pero ya muy cotizado en el lejano 1982 en que lo conocí fugazmente, se ha convertido hoy en un balneario de figuración mundial, con bellísimas playas, llamativa arquitectura y algo que significa su mayor plus: la calidéz de su gente, tal como la de Montevideo.

En otro aspecto, me convencí que al automovilista generalmente mal mirado en Chile se le respeta y los  peatones pueden convivir pacíficamente con los coches. Mientras resulta imposible que a unas tres cuadras en cualquier playa chilena sea factible el estacionamiento de un auto, y si se logra es a costa de un pago nada de barato, en Uruguay se puede dejar el vehículo tranquilamente hasta unos metros antes de bajar al mar y sin costo. En mi país se ha creado una cultura de culpar de todos los males a los conductores, instándolos a dejar sus autos en casa y ocupar el servicio de locomoción pública que sigue siendo irregular y poco confiable, más todavía en Santiago. 

Son muchos los temas que podría tocar elogiando a los uruguayos, empezando por su gran amor por sus mascotas que los acompañan por todas partes muy cuidadas y queridas, mientras que por contraste en Chile tampoco hemos podido solucionar el drama de los perros vagos.

Para no cansar, solo quiero exteriorizar mi reconocimiento a Marcelo Kaplan, (https://www.booking.com/hotel/uy/apartamento-loft-punta-del-este.es.html) propietario  del departamento en Punta del Este  el que afortunadamente escogimos entre la enorme gama de posibilidades de alojamientos existentes en Internet,  quién con esmero y dedicación nos hizo aún más grata nuestra estada.

Finalmente refiero una anécdota que para los chilenos acostumbrados antes de la Navidad a ver decenas de viejitos pascueros por sus calles, es llamativa. El 6 de enero en plena Plaza de la Independencia de Montevideo pudimos ver a los Reyes Magos quienes ese día reparten los juguetes a los niños uruguayos. Mientras causaban expectación entre los chicos, una señora entre en serio y en broma le comentaba a una amiga: "Me dan ganas de decirles a esos desgraciados que cuando pequeña nunca me trajeron nada"!!!!

AUDIO DEL RECUERDO: Gol anulado a Chile en amistoso disputado en Montevideo, Uruguay, en 1982: https://soundcloud.com/esteban-lob/gol-anulado-1982

martes, enero 01, 2019

"Termina nuestra primera transmisión del día"



Así yo escuchaba de niño en mi receptor de radio, por entonces enorme y ruidoso. En los años 40 del siglo XX, era habitual, más bien dicho sucedía  a diario, que las radioemisoras chilenas terminaran su "primera transmisión del día" , invitando a los auditores a volver a acompañar ese esfuerzo "cuando iniciemos la segunda transmisión a las 15 horas" (supongamos).

Recuerdo esos tiempos tan lejanos e increíbles hoy en día, porque haciendo una comparación, este blog finaliza por ahora sus transmisiones y hace un alto.

Debido al cese indicado, durante este período de pausa tampoco comentaré en mis blogs amigos, al no tener la certeza de una comunicación  adecuada.

Simplemente les invito a volver "a este punto del dial" por ahí
a fines de enero.

Por ahora, que tengan todos un gran 2019.


Resultado de imagen para Radio antigua

martes, diciembre 25, 2018

2019


Amigos, como en años nuevos anteriores, uso esta plataforma de comunicaciones para abrazar virtualmente a todos y cada uno de quienes me honran con su lectura.
Deseo que tengan, junto a sus seres queridos, un excelente 2019.

El que este sistema prodigioso de nuestros tiempos permite superar barreras en forma que para nuestros antepasados hubiera sido considerada imposible, me permite abrir mis brazos y sentir que ellos se extienden por kilómetros y kilómetros, en muchos casos miles y miles y que en forma simultánea llegan a otras comunas,  otras  ciudades, otras naciones  y otros continentes.

Para mi, sigue siendo casi un milagro y en todo caso un privilegio.

FELICIDADES PARA TODOS

Resultado de imagen para Fuegos artificiales

domingo, diciembre 09, 2018

Hace once años

Hace once años publiqué este post y lo comparo con mi realidad 2018. Las tiernas creencias de entonces han quedado sepultadas por el tiempo en mi familia, porque el nieto mayor ya tiene 19 años y el menor 11. En consecuencia, la viejita pascuera ha quedado cesante, Mis suegros ya no existen y cada tronco de la familia celebra justificadamente la navidad por su cuenta, dado el crecimiento vertiginoso de los suyos.

JUEVES, DICIEMBRE 27, 2007


La Viejita Pascuera


Datos para lectores del extranjero:

En Chile, en época de mi infancia, a Santa Claus se le conocía como el Viejito Pascual.
Con los años, derivó en el Viejito Pascuero.

Ese viejito, es el que trae regalos a los niños cada 24 de diciembre, los que son esperados con gran ilusión por todos los pequeños de cada familia, quienes por supuesto no dudan de la existencia del personaje.
Los mayores entre esos chicos, puede que ya no crean, pero por lo general no lo reconocen para estar libres del riesgo de quedarse sin regalos.

Mi nieto mayor tiene 8 años y dudo que todavía crea, pero tiene buen cuidado en no manifestar alguna avería en su fe.
En todo caso, estoy seguro que ni él ni mis otros 5 nietos leen este blog (el más pequeño apenas tiene 2 meses de edad), de modo que puedo darme el lujo de explicar la foto que contiene el presente post.

Quién aparece como Viejito Pascuero es en realidad una ... Viejita Pascuera.
Se trata de mi esposa, María Teresa, cargada de regalos para todos los nietos propios y para los sobrinos-nietos, en presencia de gran parte de la familia más directa, que integran sus siete hermanos, con sus respectivos cónyuges, en medio de la habitual curiosidad de mis suegros en esta fecha, ambos de más de 90 primaveras y que observan con cierto grado de perplejidad a sus bisnietos.

Cuenta mi señora que la tradición de la llegada del Viejito Pascuero en su familia, se ha traspasado de generación en generación.
Al cabo del tiempo, ella ha tomado el relevo, la indumentaria, la barba y los modos de precedentes viejitos pascueros, para solaz de grandes y chicos. De quienes todavía creen... y de quienes alguna vez creyeron.

viernes, noviembre 30, 2018

De camarones y repartos








Las definiciones que siguen fueron publicadas alguna vez en este blog, pero como hoy estoy falto de ideas nuevas, me remito al pasado utilizando el concepto de que por lo general tenemos mala memoria. Al menos es mi caso, sobre todo a estas alturas de la vida.



POLINESIA:            Mujer policía que no entiende razones.

CAMARÓN:             Aparato enorme que saca fotos.

BECERRO:               Observa una loma o colina.

BERMUDAS:           Observa a las que no hablan.

TELEPATÍA:            Aparato de TV para la hermana de mi mamá.

ANOMALO:              Señal de hemorroides.

CHINCHILLA:        Auchencia de un lugar para chentarse.

DIADEMAS:            Veintinueve de febrero.

DILEMAS:                Háblale más.

DIOGENES:             La embarazó.

ELECCION:              La que expelimenta un oliental al vel una película polno.

ENDOSCOPIO:       Me preparo para todos los exámenes...excepto para dos.

MEOLLO:                 Me escucho.

TALENTO:               No tan rápido.

NITRATO:                Frustración superada.

PLATÓN:                  Plato grande.

REPARTO:               Mellizos.

SILLÓN:                    Respuesta afirmativa de Yoko Ono a Lennon.

ZARAGOZA:            Bien por Sara. 

miércoles, noviembre 21, 2018

Comulgar con "rueda" de carreta. Capítulo dos y final.


Resultado de imagen para Estadio Germán Becker
Estadio Germán Becker de Temuco, donde Chile 
obtuvo una engañosa victoria.

Va un recuento fundamentalmente para mis amables lectores del extranjero, como continuación del artículo anterior.

Entre el pasado viernes y este martes la Selección Chilena de Fútbol realizó sus partidos de fin de año en fecha Fifa. 
La derrota por 2-3 en la ciudad de Rancagua ante Costa Rica,  se puede considerar un papelón.  En cambio hace pocos minutos en Temuco, Chile derrotó con holgura a Honduras por 4-1, en un resultado que no debe tampoco llamar a engaño.

Muy temprano en el partido, una arrancada del cuadro centroamericano desembocó en infracción violenta de nuestro zaguero izquierdo Jean Beausejour, la que merecía sin lugar a dudas tarjeta roja, lo que el juez peruano Michael Espinoza desestimó.

Luego el árbitro sancionó un inexistente penal a favor de Chile, cobro que lindó en lo grotesco. Estando al lado de la jugada, la mano que generaba un tiro libre para Chile fuera del área, Espinoza la convirtió como por arte de magia en penal.

Fueron dos acciones las cuales ciertamente condicionaron el resultado final porque de haber quedado con 10 jugadores tan prematuramente, la selección de Rueda se hubiera encontrado con un panorama diferente. La concreción en gol de ese penal brujo por parte de Vidal, quién ya había abierto la cuenta, nos dejó ganando con comodidad 2 por 0.

Dos penales más, de los cuales solo existió uno, pavimentaron el camino de rehabilitación de los nuestros con sendos goles de Sánchez, tras atajada parcial del portero ante el tiro del propio delantero del Manchester United y de Castillo el otro.

Ni siquiera tras el momentáneo 2-1 conseguido por el hondureño López, ese equipo se insinuó como rival de riesgo. Chile por cierto mejoró su cometido tan triste ante Costa Rica. Puso esta vez intensidad, rapidez y mostró algo de la categoría de sus figuras que habían estado como ausentes  en el cotejo frente a los ticos.

Rueda pareció renunciar a varios de sus postulados actuales, porque Paredes llamado sorprendentemente a la Selección en un momento de bajo nivel en su club como se señala en el capítulo uno de estas disquisiciones, tras su nulo aporte frente a Costa Rica hoy solamente entró en los minutos finales a petición del público y cuando ya Chile ganaba fácil. Fernandes, el sin acento y con letra ese al final de su apellido , no fue considerado pese a que nuestro DT había asegurado que siempre sería titular.  En suma, da la impresión que el calificado estratega colombiano a veces queda cazado (de cazador)  por sus propias palabras.

En este aspecto voy a referir ciertas expresiones dichas en el pasado mes de mayo en los medios de comunicación chilenos:
"Valdivia y Paredes no pueden quitar espacio a los jóvenes. Llamar jugadores por gratitud, por lo que han hecho, es muy latino, pero querer que ellos sigan nos ha hecho daño".

Así, textual, Reinaldo Rueda lo dijo entonces. Por tanto  la convocatoria de Esteban Paredes, cae en una contradicción total e incomprensible. Más le valdría dar la oportunidad a futbolistas como Dávila y Mora, quienes actúan en México y los que por cierto por su edad tienen futuro mirando a la Copa América y al Mundial de Qatar.

En una de esas, con menos contradicciones tan notorias, la Selección Nacional vuelve a ser competitiva al más alto nivel. Es lo que la afición espera. No siempre nos va a tocar un árbitro tan complaciente y localista como en la noche de Temuco. La sanción del primero de los tres penales a favor nuestro, fue simplemente un escándalo. 

lunes, noviembre 12, 2018

Fútbol chileno, comulgar con "rueda" de carreta.


Resultado de imagen para reinaldo rueda

En mi país al menos, es muy usado aquello de "no comulgar con ruedas de carreta" en referencia a una situación absurda o imposible. En el caso del actual Director Técnico de la Selección  Chilena de Fútbol, Reinaldo Rueda, calza plenamente  ese decir.

Cuando él asumió como nuevo DT de los nuestros hubo beneplácito general. El calificado entrenador colombiano se ha desempeñado  eficientemente en clubes de prestigio y en elencos representativos de diversos países, incluyendo el propio. Ha sido campeón de la Copa Libertadores y subcampeón de la Copa Sudamericana. Su actuación al frente del equipo nacional de Honduras le valió en su momento la nacionalización por gracia, una distinción poco común.

Al hacerse cargo de nuestro " equipo de todos" hubo casi unanimidad para considerar la elección como correcta y prometedora. Rueda desde muy temprano en su nuevo cargo las cantó claritas. Si queríamos mirar hacia la Copa América de 2019 y el Mundial de 2022 había que ir renovando el plantel. Paredes, ahora de 38 años; Valdivia, algo menor y otros, deberían ir dando paso a un importante recambio. En consecuencia, por ese motivo además de lesiones importantes, el adiestrador caribeño ha incorporado a una serie de futbolistas más jóvenes quienes en los partidos internacionales ya disputados bajo su mando, han tenido de dulce y agraz, algo propio en este tipo de procesos largos.

Sin embargo con el paso del tiempo (poco tiempo) don Reinaldo ha caído en contradicciones inexplicables, las cuales en las ruedas de prensa no se siente en la obligación de aclarar. Es así como debido a partidos amistosos en la llamada  fecha Fifa  de los próximos días ante Costa Rica y Honduras, sin ninguna razón valedera y contradiciendo sus propias premisas, llamó al mismísimo Esteban Paredes.

Lo más sorprendente es que lo convocó en un pésimo momento en que jugando por su club, Colo Colo, el artillero no se ha reencontrado con su especialidad, el gol, desde hace mucho, aparte de estar constantemente acosado por lesiones y, lo que no es menor, no ha podido lidiar con su vieja costumbre de insultar groseramente a los árbitros, lo que le significa una actual suspensión después de ser expulsado en un reciente partido de su institución. 

No es válido tampoco entonces el argumento de Rueda en el sentido que llamaría a "los veteranos" (el término es nuestro), cuando las circunstancia lo ameriten. Se interpretó como necesidades puntuales o gran momento de los jugadores.

Igualmente  en este marco de "renovación" no era pensable que Rueda hiciera lo siguiente:
Convoca cada vez a Junior Fernandes, quién por muy hijo de brasileño que sea, juega cada vez peor; acaba de llamar a dos futbolistas quienes han sido solo suplentes en su club Universidad Católica y que recién han vuelto a ser citados en la UC, sin que sus actuaciones allí denoten que hubiera una razón de peso para ello; es habitual que convoque también a Ángelo Sagal, quién pese a su aceptable nivel en el fútbol mexicano, en la selección chilena no ha convencido; llamó a Yerko Urra, portero de Huachipato, justo después que el jugador tuviera una falla de espanto actuando por su club, que le costó un gol determinante.  Suma y sigue. 

Claro, está en su derecho. El verá por qué lo hace. Siempre la convocatoria a selecciones nacionales despierta controversias y  no tiene obligación de reseñar a los periodistas el motivo de por qué "este sí y este no" aunque sería  ideal que la afición pudiera informarse sobre el particular también.

Pero donde nadie entiende nada es en el caso de "los mayores", siendo la situación de Esteban Paredes la más asombrosa de todas.

jueves, noviembre 01, 2018

Nos dejó el flaco Nitsche



Francisco Nitsche de portada en revista Estadio, publicación tradicional y desaparecida hace décadas.

A los 87 años de edad se fue Francisco Nitsche, que en su vida deportiva defendió solamente a dos de los tres clubes de colonia en su Chile natal (el otro es Palestino). No jugó por nadie más, salvo la Selección Nacional.
En nuestros tiempos es difícil encontrar tanto apego. 

Fue arquero  de Unión Española entre 1952 y 1965 y de Audax Italiano durante los años 1966 y 1968. Conocido como el flaco en el mundo del fútbol y como El Quijote entre sus amigos, Nitsche, hijo de alemán y española, tuvo una característica poco común en los porteros del más popular deporte: atajaba con extraordinaria sencillez, no volaba de palo a palo, ni hacía acrobacias para colgarse de la pelota, pero siempre como por arte de magia estaba para conjurar el peligro de gol.  Entre el 57 y el 65 del pasado siglo también actuó defendiendo a Chile en confrontaciones de selecciones nacionales y pese a la gran cantidad de porteros de categoría en esos tiempos, el flaco fue titular de nuestro pórtico seis veces.

Contemporáneo del flaco de quién tuve el gusto de relatar muchos de sus partidos, recuerdo en esta hora en que lloramos su partida varias vivencias.  En la década de los 60 me correspondía participar en un show que mi emisora de entonces, Radio Balmaceda, realizaba cada domingo por la mañana en diferentes  cines de la capital. Se desbordaban de auditores ansiosos de ver a sus artistas ídolos,  como Jorge Pedreros o Luis Dimas. Había concursos presentados por una eminencia de la radiodifusión de entonces y director de la estación, Renato Deformes, mientras que yo anunciaba a un futbolista estrella cuyo nombre debía ser adivinado por 5 concursantes sobre la base de pistas que les iba dando. El ganador recibía de premio un refrigerador.

Cuando llevé como figura a Francisco Nitsche y en el momento de develarse su nombre esa vez en el Cine-Teatro Egaña de la plaza del mismo nombre en la comuna de Ñuñoa, la ovación fue impresionante, porque  el Quijote con su calidad como deportista, amén de su bonhomía se ganaba el cariño y la admiración de hinchas de todos los clubes y en contraste y por lógica no había animadversión en su contra, aunque no jugara por las instituciones más populares del país.

Después de haber sido por tres años arquero de Audax Italiano, se le ofreció luego de su último partido una despedida en la misma cancha de Santa Laura donde él había terminado de jugar el partido final de su carrera en 1968, pero surgió un problema. El locutor del estadio había tenido que irse por indisposición física, de modo que súbitamente me pidieron ( yo estaba en la cabina radial al lado) que diera voz al homenaje al flaco Nitsche, lo que tuve el agrado de hacer.

Semanas antes me había correspondido viajar en el mismo bus de Audax Italiano con motivo de la transmisión de un partido de los tanos en Temuco, donde compartí asiento con Francisco, durante los largos 680 kilómetros que separan Santiago de la llamada Capital de la Frontera, en medio de amenas conversaciones de fútbol, de radio y de la vida misma los que en esta hora de su adiós regresan a mi memoria y se agigantan en el recuerdo.

La última vez que lo vi fue hace unos años en que necesitado de un repuesto  para mi auto, entré a un local especializado en plena Alameda Bernardo O'Higgins, a cargo del cual como cuando le confiaban el arco de la Unión o del Audax estaba el mismísimo flaco Nitsche.

Ahora ya debe estar encomendado de algo importante allá... ¿arriba?