jueves, febrero 26, 2009

Fanatismo deportivo que enceguece

Luciano Leguizamón, en sus tiempos de jugador de Gimnasia y Esgrima de la Plata, club del cual tuvo que salir por el "terrible delito" de haber intercambiado camisetas con un futbolista de su archi rival.

Veo en la cadena Fox al delantero de Arsenal de Sarandí del fútbol argentino Luciano Leguizamón, quién ha marcado 21 goles en ese equipo.
El muchacho recuerda que tuvo que salir de su anterior club, Gimnasia de La Plata, porque cometió “el delito” de intercambiar camiseta en un clásico local con Juan Sebastián Verón, de Estudiantes.

Por ese hecho NUNCA MÁS pudo jugar en Gimnasia. En otros términos fue considerado traidor a la causa y renegado.
Culpables de ese acto irracional de salvajismo “deportivo” son no solo los barristas de Gimnasia que le hicieron la vida imposible a Leguizamón desde aquel minuto, sino sus dirigentes que le enrostraron el proceder y también el cuerpo técnico que avaló la posición fanática de los directivos y de su hinchada.

Como contrapartida de esa aberrante situación que no es la única que se produce en el mundo del fútbol en diversas latitudes y por cierto no excluyo a Chile, resalto un hecho en que mentes sanas y espíritus visionarios tratan de evitar en nuevas generaciones de futbolistas, que esos precoces deportistas caigan muy temprano en sus vidas en las redes de ese circulo vicioso de tratar de ganar a cualquier precio y en aprender la mayor cantidad posible de malas artes y trampas.

En el blog Clan de Fútbol de mi amigo cibernético español José Ramón Ramírez Rubio, agente de jugadores, aparece un valioso artículo que tiene que ver con inculcar a niños de las divisiones menores, normas de conducta y de hidalguía para afrontar su condición de futbolistas, en un marco de ideales muy poco utilizados a ninguna edad en el deporte mundial.

Aquí en Chile hemos visto en las mañanas de domingo en los campos donde desarrollan su actividad las divisiones cadetes, verdaderas batallas campales entre los niños protagonistas, amén de la acción desenfrenada de barristas de los mismos clubes que dan rienda suelta a sus bajos instintos, del mismo modo como lo hacen con ocasión de partidos entre adultos.

En este esquema resulta penoso observar también a entrenadores o dirigentes fanatizados por un resultado, sin considerar que la acción de tan incipientes deportistas en plena formación, debe ser mirada desde un prisma muy diferente.

Llama la atención en la nota publicada en Clan de Fútbol, la determinación de un Director Técnico en el sentido que su equipo, favorecido con un penal injusto, lance la pelota desviada desde el punto penal, para inculcar en sus dirigidos respeto por la corrección deportiva y humana.

Si lo desean les dejo pues con el artículo mencionado, abordable en el siguiente link:

29 comentarios:

Ulysses dijo...

Ahora alguien de cuyo nombre no quiero acordarme, mete un gol con la "Mano de Dios", y es un héroe. Sin mas comentarios

HADA ISOL dijo...

En cuanto a la violencia en el fútbol es bueno que formen a todos los jugadores desde niños en el juego limpio y la cordialidad,porque debido a la violencia que existe se juzga muy mal a este deporte tan perfecto ,me duele cuando hechos de violencia lo empañan cuando los fanátismos perjudican a los equipos ,a los jugadores y a los demás hinchas que cuando ván a una cancha van a disfrutar un buen momento.Por lo que apruebo que se dejen de lado los fanatismos absurdos y todos podamos disfrutar del mejor fútbol.
Me gustó tu post Esteban ,que tengas buen día!

ADENOZ dijo...

He jugado toda mi vida al fulbo y todavía lo hago. Sólo dentro de la cancha se sabe como actuar, es un mundo aparte. Me revienta cuando veo a los jugadores simular una falta o ir con rudeza a un cruce.
Pero jugando es otra cosa, es instintivo las ganas de ganar. Y si el partido se puso chivo, hay que apretar los dientes y sentar presencia. Y si el otro equipo es superior al nuestro técnicamente, y vamos ganando, quedate tranquilo que voy a hacer tiempo. Y si a nuestro archirrival le ganamos en el último minuto con un penal mal cobrado... Y bueno, las estadísticas hablaran de otra cosa.
Festejé el gol de Diego con la mano y puteé a Codesal cuando nos hizo perder el Mundial '90 con el penal mal cobrado. Si quiero caballerosidad en un deporte, practicaré bridge, golf u otro del mismo tono amanerado.
En el fulbo, la guerra y al querer levantarnos una minita con pareja, vale todo.

esteban lob dijo...

Ulysses:
Y es el más renombrado. Pero también hay otros que han cometido la misma trampa. Deben estar orgullosos.

Hada Isol:
Que también tengas buen día. Que no te estafen, que no te roben, que no te agredan, lo que no resulta obvio desear después de leer uno de los comentarios.

Adenoz:
Como primer punto celebro y agradezco tu franqueza, pero claramente pienso que en el fútbol y en la vida no todo vale.
Por medio del fanatismo, también "deportivo" terminamos siendo barras bravas que incluso son capaces de matar por "una camiseta". "La mano de Dios" no fue la única. También se alegraron tras sus respectivas "hazañas" Ortega, Messi, Adriano y otros próceres. Prefiero acompañar a mi nieto de 7 años a sus clases de fútbol e inculcarle, antes y después, valores válidos en esa actividad y en su vida futura.
Por supuesto hay matices. Hacer tiempo ante un rival superior si se va sacando un buen resultado, está dentro de un rango comprensible.Si estamos del lado de las víctimas de la injusticia, por supuesto tenemos derecho a indignarnos contra los Codesal o contra los Arphi Filho, quién le robó a Colo Colo la Libertadores 73. También creo que Tiger Woods o tu compatriota argentino Cabrera, quién de la nada saltó a la fama en el golf gracias a su esfuerzo, no merecen el calificativo de que practican un deporte amanerado.

Marcelo dijo...

Justicia poética: Leguizamón es un excelente jugador, ahora es la figura de Arsenal y posiblemente del campeonato que arranca. No habría que hacerle juicio a los dirigentes que lo echaron por tamaño "pecado"?
Otra cosa patética de ver en los partidos de inferiores, es a los padres, siempre al borde del síncope, peléandose con los árbitros, con los entrenadores, con sus propios niños...
Un abrazo

PD: respecto de la mano de Dios, concuerdo con lo que aquí se dice, con un agregado. Si sale bien es un héroe, pero si sale mal, nadie lo quiere más. Estoy pensando en Rojas.

Marcelo dijo...

Aclaración ante opiniones diversas: concuerdo en que las actitudes antideportivas destruyen la esencia del juego, y no convierten en estúpido al que cumple las reglas. La famosa viveza criolla dejó a nuestro país en las condiciones en que se encuentra. Viveza criolla que luego se festeja en las canchas.

esteban lob dijo...

Marcelo:
Creo que dirigentes como los de Gimnasia que aprobaron el repudio a uno de sus jugadores por intercambiar camiseta con un archi-rival, simplemente le hacen un daño enorme a la actividad. Me alegro que "su víctima" esté haciendo tantos goles con otra camiseta. Los padres al borde del síncope, también es una triste realidad en los partidos de menores en Chile.
Lo de Roberto Rojas fue patético y casi imposible que hubiera salido bien.
Agradezco tu documentada opinión.

juan quintero dijo...

Es increible todo lo que se hace en nombre del futbol. La aficion enloquece cuando se trata de "defender" los colores de un equipo. Aca en el pais se dio el caso hace algunos años, en que un aficionado fallecio dentro del estadio, solo porque otro le tiro un mortero (cohete de unos 75cms. de alto), en pleno partido entre Alianza y no recuerdo el otro equipo. Fue todo un escandalo aca. Saludos.

Gabriela dijo...

Fanatismo que enceguece, has dado justo en en clavo con el título.
Hubo un Leguizamón que jugó en el Perú, no sé en qué club, y no sé si es el mismo. Una injusticia la que le hicieron.
Y el de la mano tramposa, ¿cómo estarán algunos de valores que lo comparan con Dios?
Saludos.

esteban lob dijo...

Juan:
Y también recuerdo en Centro América la llamada "Guerra del Fútbol" que-menos mal-no duró un tiempo mayor.

Gabriela:
Nooo¡¡¡. Ese otro era uruguayo y faltó gravemente el respeto a una mujer árbitro.(Digo lo de uruguayo no en sentido peyorativo, sino informativo)

Gabriela dijo...

Gracias por aclararme las cosas, Esteban. Lo poco común del apellido me confundió.
Es evidente que sabes de fútbol peruano más que yo, ja, ja.
Saludos.

esteban lob dijo...

Gabriela:
No te preocupes. Dicen que cada loco con su tema.El tuyo no es el fútbol y no tiene por qué serlo.

Ana dijo...

Primero, agradecerte tu mensaje en mi blog.
En cuanto a lo que comentas en este post, es increíble que los valores que debe promover el deporte como son el compañerismo y el respeto a la persona (no sólo a la de tu equipo), integración sean machacados por personas y/o entidades que entienden el deporte como un medio de lucro o poder personal.
En el Fútbol Club Barcelona, el año pasado, a su equipo de infantil, el entrenador no dejo que salieran los niños al campo hasta que terminara de sonar el himno de España.
La verdad, una vergüenza. Un abrazo muy cariñoso.

Isabel Estercita Lew dijo...

Esteban poco entiendo de futbol, de todos modos soy de Boquita en Argentina y de Corinthians en Brasil, una sola vez fui a una cancha con un novio de adolescencia y me valió para el resto de la vida, nunca me dijeron tantas guarangadas juntas, pero parece que por Argentinas son así los códigos del futbol, que se yo, prefiero seguir bailando tango.
Cariños

Nelson Alvarez dijo...

Don Esteban, falta una "l" al final del link, para que funcione bien.

Con respecto al tema, me parece notable el caso del técnico que ordena lanzar fuera la pelota, aunque se puede caer en la dificultad de saber cuándo un penal es justo o injusto. Creo que el árbitro es quién debe determinar aquello... Saludos!

Héctor dijo...

Se ha convertido en un circo de tres pistas, con payasos, magos y contorsionistas, además de la exhibición de fenómenos...

...Estoy leyendo en Clan de Fútbol el post de su nieto en BsAs. Y me regresé para acá para saludarle, en lo que se carga la página.

Que la pase bien.

Aquí seguimos

Héctor dijo...

Acá en Guadalajara, El dueño de las Chivas, Jorge Vergara Madrigal, tiene prohibido a sus jugadores hacer intercambio de camisetas, con el argumento doble de que la propia es casi divina, y que las de los otros equipos solo son un trapo sudado y sucio.

¿Recordará este señor que él es solamente el dueño, y que no sabe jugar fútbol?

Dios nos agarre confesados.

Buen fin de semana para todos

esteban lob dijo...

Ana:
Sí. De lucro, poder personal y (o)de dar rienda suelta a sus propios odios, por medio de niños.

Isabel Estercita:
Ja,ja,ja. En verdad el tango es menos complejo.

Nelson:
Lo malo es que los árbitros muchas veces se equivocan, pero-claro- es difícil dictar "normas" en la materia.
Gracias por la observación sobre el link.

Héctor:
¡Bienvenido!
Lo del dirigente aquel es decepcionante. Soy un admirador del notable progreso institucional y deportivo del fútbol mexicano, pero con personeros así no se ayuda a la causa.

Marta Salazar dijo...

de fair play, nada!

muy, pero muy triste!

MNB dijo...

Siempre he pensado que intercambiarse camisetas es un gesto de amistad.

¿Es malo eso?

Héctor dijo...

Hasta donde me llegan las entendederas, el intercambio de camisetas es para hacerle ver al jugador contrario que su juego fue muy bueno, tanto que quieres un recuerdo del mismo.

Es como estar en la firma de autógrafos junto al artista.

esteban lob dijo...

Marta:
A algunos ni les interesa el fair play.

MNB:
Lo es. Un gesto de amistad. Y la amistad nunca es mala.

Héctor:
Pienso que no necesariamente. Por lo general es para tener el recuerdo del partido, poseyendo una camiseta contraria. Ahora si esa es de una gran figura y que además ha jugado bien, "miel sobre hojuelas".

Cheluca dijo...

Esteban, así es el tema de las "pasiones" mal entendidas.
Cuando se es de un equipo acérrimamente, el lío es ese, que todos los demás no son contrincantes sino enemigos.
De ahí la violencia entre barras y disparates extras.

Déjame contarte una "anécdota" al respecto. Sabes que vivo en República Dominicana, tenía un amigo que estaba estudiando en un seminario de curas adonde asistían personas de distintas nacionalidades. Un día mi amigo me dice que llegó un chileno, que cuando yo fuera me lo iba a presentar.
Fui, y me lo presentó, sin saber mucho de qué hablar le pregunté de donde era, no recuerdo de donde pero no era de Santiago, y después la pregunta del millón "¿De qué equipo eres?" me dijo que de Colo-colo... yo le dije "ah yo soy de la U"... (silencio... largo silencio) y ya no volvimos a hablar de nada más.

¿Te das cuenta? no hubo violencia como tal, pero... tampoco hubo simpatía a pesar de que éramos extranjeros en la misma tierra. PLOP!

Lo de el fanatismo es a todos los niveles como podrás ver.

esteban lob dijo...

Cheluca:
Resulta asombroso que el loco aquel estudiara para cura.Capaz que creara la "Iglesia de...supongamos... Jorge Robledo", al estilo de la Iglesia de Maradona.

(Y cuidado...que la niña que esperas no te vaya a salir de Colo Colo)

Daniel dijo...

Lamentablemente existe gente que asocia fanatismo con casi un estado de guerra. Y la verdad eso no es fanatismo. Quienes gustan de verdad de un deporte saben que los deportistas son profesionales, lo que significa que pueden cambiar de "bando" buscando un mejor futuro, y eso no es ninguna traición como los barristas creen, y que algunos medios ayudan a inflar.
Saludos

esteban lob dijo...

Daniel:
Comparto tu descripción.
Y esos grupos, para colmo, están financiados y protegidos por las propias sociedades anónimas que ahora controlan muchos clubes en Chile, tal como en los tiempos anteriores.

Cheluca dijo...

Esteban, si Camila sale del Colo colo la desheredo de una vez! JAJAJA

esteban lob dijo...

Cheluca:
Posiblemente Camila prefiera no tener herencia...antes de ser de la U.

Adrian - Abrazador dijo...

El fanatismo extremo enferma, es dañino. Recuerdo de muchacho, en un mundial de futbol que estaba mirando por televisión, que un jugador de Colombia hizo un autogol. El pobre, lo pagó con su vida.
Hola, Esteban. Un placer saludarte desde Santo Domingo.

http://abrazador.wordpress.com/