lunes, junio 26, 2006

Majaderos

En mis comienzos en los medios, Raimundo Loézar, director de Sinopsis del Deporte en Radio Prat, nos decía que nunca calificáramos como malo un partido que estuvieramos transmitiendo, porque era como tratar de vender un producto insinuándole al posible cliente que no lo comprara. Se trataba la de Loézar de una opinión, o en ese momento de una orden extrema. No se puede decir que un partido es bueno si en realidad es malo. Pero hay maneras de decirlo, porque para algunos puede que no sea tan malo. Recordaba a Loézar, mientras observaba la transmisión televisiva de Ucrania- Suiza por TVN. Nadie podía esperar, dadas las características de los rivales, que hubiera jugadas tipo Messi, Ronaldihno o Zidane. Sí podía esperarse un duelo táctico, de gran entrega, con defensas muy sólidas. Suiza no había recibido goles en contra y tampoco los recibió hoy después de 120 minutos, antes de la definición por penales. Y así fue el partido. Se podía observar el desplazamiento llamativo de los defensas en bloque, cada vez que las cámaras enfocaban de mayor distancia. Hubo fervor y a la larga ucranianos y suizos, en su estilo, entretuvieron a su manera. A mi personalmente el partido me resultó interesante. Es lógico que haya discrepancias al respecto. Pero lo que resultaba irritante es que cada 20 segundos nos dijeran por la tele que el partido era malísimo, lo peor del mundial, que los adversarios no merecían estar, que el encuentro era un desastre, que faltaba demasiado para terminar, qué...qué...qué. Me recordaba de Loézar, porque en otras palabras se estaba diciendo "por favor cambie de canal, esto no vale la pena verlo, no sabemos que estamos haciendo aquí en Alemania observando este bodrio". El broche de oro fue "se terminó el partido, gracias a Dios". Supongo que Dios tiene cosas más importantes de que preocuparse. En suma, daban deseos vehementes de ver el partido sin audio, lo que es una lata al no captarse el sonido ambiente con las reacciones de la multitud en cada jugada. Si a esto agregamos que en un momento del cotejo anterior de Italia contra Australia, el relator dijo que se trataba de un partido "horrible", cosa que tampoco es obligatorio compartir por cierto, habrá que concluir que debiera crearse para próximas ocasiones la opción de ver los partidos sin narradores ni comentaristas, pero con sonido internacional como se le llama al ruido ambiente.Y esto lo digo tras 5 décadas en los medios de comunicación, con la tranquilidad de conciencia de que nunca pretendí de manera tan categórica, irrebatible y constante, imponer opiniones a un público con pleno derecho a pensar distinto. Este concepto es todavía más válido tratándose de la tele, en que sus usuarios ven exactamente lo mismo que los narradores.

1 comentario:

Anita dijo...

Absolutamente de acuerdo con su comentario... Si me están diciendo "este partido es malo", ¿para qué gasto mi tiempo viéndolo?
Mi consejo a la afición: ver los partidos con la opción "mute" del televisor encendida, y así disfrutar del encuentro sin los odiosos comentarios de unos u otros!
Saludos