Famosa es la frase del entonces Primer Ministro británico Winston Churchill en los albores de la segunda guerra mundial y mientras los nazis bombardeaban Londres. Solamente podía ofrecer a su pueblo en esas condiciones "sangre, sudor y lágrimas".
Aunque diferente, con sangre solamente simbólica, pero con entrega absoluta, contrariamente a la abúlica actuación pasada en Quito, Chile logró una victoria angustiosa y esforzada, matizada con la honda pena de 17 millones de habitantes cuando el peruano Flores a 15 minutos del final silenciaba el Estadio Nacional mediante una exquisita finalización de un contragolpe, generando lo que era un lapidario 1 por 1 y que dejaba a la selección nacional al borde de la eliminación con miras al Mundial Rusia 2018.
Chile tuvo un primer tiempo con amplio dominio del campo, con llegadas constantes y-de paso- con el brillante cabezazo de Vidal ya a los 10 minutos, que llevaba en ese 1-0 la tranquilidad que se buscaba. La conquista de quién entró a la cancha protegido por medicamentos para atenuar su estado gripal, se produjo luego de una excelente combinación chilena, cuyo penúltimo protagonista fue Mauricio Isla quién dejó a su marcador tendido con un hábil esquive, antes de centrar con éxito para la cristalización del futbolista militante en el Bayern Munich.
Al terminar la primera fracción quedaba en todo caso la insatisfacción de la escuálida concreción de los nuestros, no obstante su aparente enorme superioridad y la rutilante actuación de Alexis Sánchez por el costado izquierdo, quién había estado muy ausente en los recientes encuentros de la roja.
En la segunda etapa, Perú se la jugó. Empezó a discutir en propiedad el medio campo y pese a que seguía predominando en posesión del balón nuestra selección, las llegadas del equipo del Rimac provocaban más de alguna angustia al pórtico de Claudio Bravo. Fue así como bien avanzado el pleito, a los 75 minutos, Edison Flores pareció poner la lápida con su golazo. Por la escuálida posición peruana en la tabla de colocaciones y aunque el empate podría estar dentro de una muletilla repetida en Lima durante los días recientes, en el sentido que "aunque no vayamos al Mundial, procuraremos que tampoco vaya Chile", de haberse mantenido el empate, este equivalía a una derrota de proporciones para nosotros.
Hasta que Arturo Vidal, al borde de sus fuerzas y en un arresto de genialidad, inventó un tiro asombroso, inatajable para Gallese ya muy cerca del final, haciendo justicia a lo acontecido en los 90 minutos, la que en muchas ocasiones no se produce.
El DT de Chile reconoció al término de la brega que la igualdad hubiera sido "casi terminal" para las pretensiones chilenas de ir a Moscú ( o la ciudad rusa que le toque). De modo que siendo plausible la enorme mejoría del equipo de Pizzi, hay que tomarla con mucha tranquilidad. Estamos de nuevo en la batalla, pero con un camino plagado de obstáculos y con rivales interesados en el mismo botín, tipo Paraguay, quién se dio el gusto y el lujo de vencer a la mismísima Argentina en su propio país.


Ruben Casco
27 COMENTARIOS:
En Argentina, al igual que en Chile, también pronunciamos Ruben, pero es una forma cariñosa de dirigirse a los Rubén, como quien le dice a un familiar o amigo, Jose, en lugar de José.
Claro que por aquí nadie diría Ruben Darío. Eso queda clarísimo...
Como siempre, Esteban, tus historias son atrapantes.
Besos, querido amigo.
Acá acostumbramos a decirles Jose, sin tilde, a las mujeres cuando ellas se llaman María José.
Te agradezco el rápido comentario, querida amiga poeta.
Me has hecho acordar de un futbolista uruguayo llamafo Ruben Paz. Lo recuerdo muy bien pues la selección de fútbol del Perú se enfrentó a la de Uruguay para las eliminatorias España 82 (por cierto, el último mundial donde participó mi país). Y el nombre de Ruben Paz se me quedó en la memoria... aunque creo que nunca le vi la cara, ni en foto ni en TV.
Besote
Estercita
Estoy de acuerdo. ¡Para que se sepa...de una vez!
Fíjate que los argentinos dicen Oscar, o sea Oscár; y no Óscar ;)
Como argentinos y uruguayos ponen el acento en la ultima sílaba de los verbos, esta debe ser una suerte de balance (Ausgleich) => última sílaba de los verbos y primera sílaba de los sustantivos propios, ja ja
De veras. Un total "Ausgleich".
Muy buena entrada y me tomaré de ella para una clase que tengo de estudio de América.
Un abrazo
Es un honor, maestra, que uses el tema para una clase.
Jaja. Ahora al menos lo pudiste leer.
Magno Oliveira
Twitter: @oliveirasmagno ou twitter/oliveirasmagno
Telefone: 55 11 61903992
E-mail oliveira_m_silva@hotmail.com
¡Bienvenido!
Abrazos afectuosos desde Paraguay.
MUCHAS GRACIAS TOTAL
Lo de Ruben Paz es una reafirmación de esta historia. Jamás los uruguayos le decían a su joyita futbolistica RubÉN Paz.
Abrazos afectuosos van de vuelta desde Chile.
Siempre he escuchado sobre Rubén Darío; el poeta nicaragüense autor de la hermosa poesía “Margarita”. Acerca de los acentos, es algo que ha de tener referencia con la lengua materna de cada quien; creo que es una de las tantas variedades que se dan en nuestra América hispana.
Cordiales saludos
Qué grande el Ruben Paz! Según mis amigos de Racing, más jugador que tu querido Diegote.
Un abrazo
Hay otras diferencias también importantes.
En Colombia, por ejemplo,ustedes pronuncian cada sílaba.
En Chile nos "saltamoh" las " eseh".
Ruben Paz fue un grande, pero a mi juicio no alcanza para entrar al "club" de los supremos, Pelé, "El Diego", Distéfano y Cruyff.
Soy admiradora de Rubén Dario como poeta, núnca pensé ver su nombre y referencia sobre los acentos.
En mi última entrada de mi blog "Mis Escritores y Poetas favoritos", escribí sobre Rubén Dario, que por ciero estuvo en Chile.
Te invito a visitar mi blog, si tienes tiempo y es tu deseo.
Muy educativa tu entrada, me gustó.
Cariños,
María del Carmen
Así es amiga. El haber podido viajar gracias a mi trabajo, es una de las mejores cosas que me han pasado.
María del Carmen:
Ya fui a tus atractivas páginas... y, además, allí comí un trozo de torta por tus dos años de bloguera
Cosas raras de la vida... Dan para este tipo de anécdotas jaja
Maria no lo habría imaginado.
Cheluca:
Lo de Oscar u Óscar es un caso emblemático en estos "desencuentros semánticos".