domingo, octubre 30, 2016

Caso Pol, un agresor verbal que recibió su merecido


Sebastián Pol agrede a hincha tras el partido frente a la UC

La  foto es del diario La Tercera de hoy.

Muestra a Marcos Sebastián Pol, jugador argentino del club Audax Italiano quién cansado de los improperios que le decía un hincha, actuó en consecuencia.Con la adrenalina en su estado máximo tras haber perdido su equipo de visita ante Universidad Católica 4-1 en un partido del torneo chileno de apertura, se subió apenas terminado el encuentro a la reja divisoria del público con la cancha y le pegó un puntapié a su fastidioso agresor verbal.Este denunció ante la policía a Pol quién fue detenido al salir de los vestuarios. 

Hoy toda la prensa y también el entrenador y dirigentes de Audax lamentan la actitud de su jugador. En cambio yo no puedo ser hipócrita: ¿Hasta cuándo es aceptable que cualquier individuo se sienta con el derecho de insultar, degradar e injuriar gratuitamente, escudado entre la multitud, a un deportista?

Dicen que Pol no debió haberse hecho justicia por su cuenta. Es cierto, pero el fanático una vez más habría quedado impune.Como tantos, tantas veces. Es muy injusto.

17 comentarios:

Elvira Carvalho dijo...

É uma grande verdade amigo Esteban. Os adeptos sentem-no direito de agredirem verbalmente os seus ídolos. Alguns vão mais longe e até atiram objectos para dentro do campo. E o atleta tem que sofrer tudo sem ripostar.
Um abraço e bom Domingo

esteban lob dijo...

Lo peor, apreciada Elvira, es que la policía tiene que perder el tiempo deteniendo a un deportista que fue agredido verbalmente por un hincha (el comienzo de todo) mientras ladrones, asaltantes y desquiciados múltiples cometen todo de tipo de delitos.

Otro abrazo y también buen domingo para ti y familia.

Liliana dijo...

De acuerdo contigo ESteban, igual deberían estar pendientes de los hinchas, pero luego no hay bastantes para lo importante....!

Saludos desde el manicomio! =))))

RosaMaría dijo...

En parte estoy de acuerdo contigo, pero un deportista, debe estar preparado para "aguantar" los improperios de público y adversarios. Vi la acción por t.v. e imagino la mala adrenalina para escalar así la contención y propinar ese puntapié. Se viven tiempos de extrema agresividad. Pienso que la justicia tendría que actuar hacia ambas partes, aunque no dicen en qué terminó todo.
Abrazo grandote.

esteban lob dijo...

Estoy absolutamente de acuerdo contigo, Rosa María.Al jugador le están cayendo las penas del infierno por parte de la justicia ordinaria y sin duda recibirá igualmente una sanción muy dura de la justicia deportiva. Pero tampoco es aceptable que un individuo escudado en su condición de hincha, hostigue a un futbolista con insultos fuertes y constantes, lo escupa y espere que su acción pase "colada".

El tipo que saltó a la notoriedad por su numerito, es profesor de Educación Física. Con esos "valores" que promueve y por su bajeza en denunciar oficialmente una agresión que aunque inusitada él mismo promovió, me resultaría inconcebible que, por ejemplo, un nieto mío fuese su alumno.¡Dios me libre!

En todo caso, al margen de las espectacularidad de la escena, el individuo no resultó lesionado ni afectado físicamente en lo más mínimo.

Por cierto que un deportista debiese contar hasta diez antes de hacer tamaña estupidez, pero un hincha con 18 años de estudios por añadidura, no debe actuar como animal feroz en libertad y con claros arrestos de cobardía.

Recibe también, un abrazo grandote de mi parte.

Gabriela dijo...

Este hombre lo provocó hasta que lo hizo pisar el palito. Dicen que la violencia nunca es la solución, pero en casos como este parece que no hay más remedio. Lo malo es que gente como este hombre son amorales, no distinguen el bien del mal, y ahora es el "ofendido".

esteban lob dijo...

Así es Gabriela. Pero el agresor verbal no es el único. Pareciera que entre todos los energúmenos quienes van a despotricar desde el público, se potencian. Entonces los adversarios son enemigos y ojalá, para ellos, muriesen. Triste manera de "gozar" del fútbol.

Inma_Luna dijo...

Bueno de estos acasos aquí en mi país, estan a la moda.
No hace mucho insultos de la grada a los jugadores y estos respondieron, noticias en todas las cadenas del país...
Yo soy muy seguidora del Sevilla F.c. hay jugadores que me gustan más o menos, pero insultar eso si que no se me ocurre.
Besos

Ricardo Tribin dijo...

Es la ley del "embudo" , mi muy querido Esteban.

Tu escrito es justo y claro.

esteban lob dijo...

Sin duda lo es, Ricardo. El perfecto embudo.

esteban lob dijo...

Y qué bien anda el Sevilla apreciada Inma, de la mano del ex DT de la Selección Chilena, el que nos dejó botados con contrato vigente, encontrando para el efecto 5 patas al gato.

Inma_Luna dijo...

Pues le va costando. Aqui no le termina de gustar a la aficion...
Mas besos

esteban lob dijo...

Veremos hoy, Inma, cómo le va en la Champions. Con resultados los DT acallan críticas y sin éxitos las aumentan.

Ana Mª Ferrin dijo...


Vaya por delante que soy una amante del respeto y las buenas maneras. Pero...

Leyendo tu artículo me ha entrado la risa porque me he visto en el colegio con unos diez años diciéndole al maestro que si alguien me pegaba en una mejilla yo no pondría la otra, sino que le daría dos golpes al agresor en la suya. Visto hoy, me resulta sorprendente esa reacción porque fui hasta los 15 años una niña muy delgada. Y tranquila, que lo sigo siendo.
Pero es que en mi inocencia debí captar que además de la Ley, existe una ley natural que nos avisa de que si al agresor no se le para, seguirá, como saben muy bien las mujeres maltratadas.
A un tipo así como el que cuentas, cobarde, no se le puede hacer razonar en idioma lírico, ni místico, ni filosófico, porque el pobre no lo entenderá. Pero si se le da una patada en la boca, hay que reconocer que su mente se abrirá como una flor de loto y el don de lenguas penetrará en él al son de una lira.

Saludos costeros.

esteban lob dijo...

Además, distinguida escritora, ni siquiera la patada le dio en "el hocico". Apenas le rozó un brazo que él puso a la defensiva. Menos mal que el club del que es hincha, Universidad Católica, analiza no dejarlo entrar más a su estadio. Algo es algo.

Saludos capitalinos.

Manuel dijo...

Intento entender la aptitud de este jugador, que más bien parece de patio de colegio, o de equipos infantiles de barrios; pero, creo que se ha equivocado de lo lindo, ya que un profesional, y a esas alturas, debe ya estar curado de espantos y hacer caso omiso de estos sinvergüenzas (a palabras necias, oídos sordos), y que los clubes y autoridades sean los que tomen cartas en el asunto, que medios tienen para ello. Así, que por mi parte, tarjeta roja para Pol, por el precedente que puede crear.
Un fuerte abrazo, amigo.

esteban lob dijo...

Impecable Manuel.

La culpabilidad de Pol está fuera de toda duda y recibirá las penas del infierno.
Lo que digo es que no se puede mirar en menos tampoco la inconducta de hinchas descerebrados que agreden verbalmente o con escupitajos a los jugadores, como es el caso del individuo "atacado", por el futbolista, en medio de una jauría de desadaptados, escudados por una reja.

Otro fuerte abrazo para ti.