sábado, junio 29, 2013

Bieber, ídolo deplorable



Siento lo que llaman vergüenza ajena.

El joven ¿astro? canadiense de la canción, Justin Bieber, vendrá a actuar a Chile el 12 de noviembre y, tras una noche de espera, sus fans ya compraron más de 15 mil entradas, las que mostraron en medio de una algarabía enorme, como  si fueran algún título universitario.

Bien sabemos que las supuestas condiciones vocales de Bieber van aparejadas con sus arrebatos de divo, que comprenden agresiones a la prensa y, entre otras excentricidades, peticiones como que dentro del set no puede haber música de la también cantante y ex novia del canadiense, Selena Gómez, además de la prohibición de usar celulares, pedirle autógrafos y, se agrega, la obligación de no hablarle.

Entre las exigencias de alimentación, entre muchas, está la necesidad de tenerle pescado sueco.

Fue noticia mundial no hace mucho, cuando Bieber visitó la Casa-Museo de Ana Frank en Amsterdam y no encontró nada más atinado que decir que si Ana hubiera vivido en nuestros días sin duda sería una de sus belieber (fans).

Una vez más, al pensar en el "ejemplo para la juventud" que significa este arrogante veinteañero,
recuerdo un antiguo programa radial chileno, en el que su principal protagonista decía cada noche al terminar, ante las barbaridades hogareñas que tenía que soportar en el marco de esa comedia,"Señor... dáme tu fortaleza".

14 comentarios:

LAO Paunero dijo...

entiendo tu "vergüenza" en profundidad.....abrirle las puertas de un Digno País a "figuras de pacotilla" no es mas que una demagogia encubierta y un fiel reflejo de arrodillarse para hacer dinero.... Saludos Amigo Transcordillerano!!!

Gabriela dijo...

Por acá también vino el muchachito, para deleite de sus coetáneas. En el Perú, se anuncia la visita de los británicos de OneDirection dentro de no sé cuántos meses, y ya hay largas colas para comprar las entradas para el espectáculo.
En mi tiempo, fue Menudo, pero en un mundo previo a Internet creo que las cosas se vivían de manera diferente.

Marcos dijo...

Sin ídolos de barro, creados en laboratorio por las multinacionales discográficas, aprovechando el desconcierto de una juventud sin ideales ni creencias que precisan crear sus propios dioses. Si los estados se propusieran abrir horizontes de ocio a los jóvenes, en el deporte u otras actividades que les "llenaran", iría en detrimento de estos shows y del botellon.

esteban lob dijo...

Lao-Gabriela-Marcos:

Hace dos semanas vimos con mi esposa un soberbio espectáculo de tangos, a tablero vuelto, con músicos y bailarines de primera,y un cantante que me recordaba a los mejores nacidos a la orilla del Río de la Plata, desde donde provenía todo el grupo.Éramos todos "fans" en su mayoría de la tercera (o cuarta?)edad, quienes vitoreábamos a un grupo que seguramente no había pedido extravagancias para comer en camarines.
Lo triste es que los jóvenes idealizan, efectivamente, a quienes se extralimitan en su suficiencia y soberbia.La memoria es frágil y tal vez en nuestros tiempos también idealizábamos en exceso a más de algún burro.

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, Esteban:

Qué pena que haya gente así: Insolente, inmadura y llenos de ínfulas que no son más que mera vanidad y banalidad.

Me quedo con mi folclor.

Un abrazo

esteban lob dijo...

Rafael:
En los cultores del folklore,(en Chile le agregamos la e y usamos la letra k por la c, aunque encuentro muy bien adaptado lo de folclor),enraízado en el alma de los pueblos, no se suelen encontrar esos lastimosos ejemplares llenos de fatuidad y engreimiento.

Ángeles dijo...

Desconocía tu blog, Esteban, llego a él desde el de Marcos, y después de leer tu entrada, reafirmo todo lo que dices en ella. Me causa dolor, yo que estoy dedicada a la enseñanza de chavales, ver como hay una gran multitud, que carece de patrones en quien reconocerse, por eso, estos ídolos de barro que atontan con su música, les atrapa.

Y lo peor es, que pretenden ser como ellos, y mientras se llenan sus cabezas de esta música devoradora de la verdadera identidad de los jóvenes, viene muy bien, porque así, saben menos, estudian menos y se les puede manipular mejor desde la ignorancia.

Un abrazo.

esteban lob dijo...

Ángeles:

¡Bienvenida!
Suscribo todo tu comentario.

mabel casas dijo...

totalmente de acuerdo con tu comentario
el problema no son las víctimas sino los victimarios, los jóvenes son la materia de cultivo del consumismo, se les da superficialidades,porque eso no los hace pensar y más venden el producto de las otras víctimas los intérpretes jóvenes, usados elevados y caídos cuando ya no los necesitan
el cúmulo de divisas no es la vida, ni el amor, ni la belleza de la pachamama
quién paga o pide caviar, para hablar de ecosistemas y sus desgastes y quien se interesa por concurrir? unos pocos
los medios no divulgan, venden conveniencias en su mayoría...
los jóvenes están en peligro
quién asume desde el negocio esta premisa?

un cariño vecino de cordillera, me gustó tu hacer reflexionar con el posteo

esteban lob dijo...

Mabel:

Gracias vecina de cordillera, como dices.
¡Bienvenida!

RECOMENZAR dijo...

vengo de lo de Mabel
sonrio con tu texto
a mis nietos que no tienen mas de 8 años é, les fascina

esteban lob dijo...

Recomenzar (o Mucha):

Gracias amiga.
Si yo tuviera 8 años tal vez también me gustara.

MARIPOSA dijo...

Las luces con la cual escribes son música en mis letras

Rud dijo...

Hola, Esteban
El mozalbete no es culto, increíble que no conozca a Ana Frank, su historia, su diario, el horror que al parecer vivió. Lamentable. Pido disculpas por él.
Un gran abrazo