jueves, julio 09, 2009

El piedrazo de la infamia

Luis Hernán Carvallo, entrenador de Unión Española, víctima de la agresión con piedra de un fanático

Cuando fue asesinado el Presidente de los Estados Unidos, el que sería su sucesor, el Vicepresidente Lyndon Johnson dijo: "200 millones de estadounidenses no mataron a Kennedy".


Parodiándolo digo que 16 millones de chilenos no cometieron desórdenes con motivo de la final de fútbol entre Unión Española y Universidad de Chile.


Lamentablemente hubo unos cuantos que sí actuaron dando rienda suelta a sus bajos instintos.

Primero en el Estadio Santa Laura, uno de esos energúmenos lanzó una piedra que hirió al entrenador de Unión Española, Luis Hernán Carvallo. Otros fanáticos escupieron al presidente de la entidad deportiva hispana, Jorge Segovia y a periodistas.
En los tradicionales festejos posteriores en Plaza Italia, las acciones fueron contra la propiedad pública y privada, contra la policía y contra todo lo que pudiera destruirse o afectarse.
Mientras ello acontecía por parte de esos vándalos, otros "actores" del desborde agitaban pabellones de la U vivando a los delincuentes

Este triste epílogo de una jornada "deportiva" dejó 245 detenidos, un joven muerto en Santiago, otro en Lautaro en el sur de nuestro país (allí las versiones son contrapuestas; hay quienes dicen que fue un colocolino quién mató de un balazo a un partidario de la U, por despecho, mientras que otros aseguran que el extinto era de Colo Colo y que fue ultimado por partidarios de la U).

Los daños al comercio y a obras públicas son cuantiosos, incluyendo monumentos, señalética de tránsito, y una farmacia que fue desvalijada.


Tras la experiencia vivida, incluso antes de los actos de vandalismo en las calles, el Presidente de Unión Española dijo que su club no facilitará Santa Laura a la U para partidos venideros. Ello acarrea un grave perjuicio a la entidad universitaria, en vista de que proximamente el Estadio Nacional, donde hace de local, empezará a ser remodelado, lo que lo tendrá cerca de un año fuera de uso.

Los vecinos de San Carlos de Apoquindo donde es local Universidad Católica ven con ojos de horror la presencia de hinchas azules en su sector, por lo que ni siquiera su club hace de local en su reducto cuando le toca enfrentar a la otra universidad y, por tanto, no es alternativa. Tampoco el Estadio Monumental de Colo Colo, máximo adversario de la U.

Si finalmente Santa Laura es vedado a los nuevos campeones por Unión Española, la U tendrá que jugar nuevamente sus partidos fuera de Santiago, saliendo de su habitat natural. Todo por la inconducta de sus pseudo hinchas.
Hace un tiempo, ya la Universidad misma estuvo a punto de negar el nombre de la prestigiosa casa de estudios al ente deportivo, debido al comportamiento de su barra.

Y una última reflexión. La U fue el campeón. La U ganó con todo merecimiento ese partido y el torneo.
¡Se imaginan lo que hubiera ocurrido de haber perdido!

28 comentarios:

Gabriela dijo...

Nunca entederé por qué vionencia y fútbol casi siempre van juntos.
Acá en Lima, cuando inauguraron el Estadio Monumental de la U hace algunos años, no quedó ni un solo vidrio sano en las casas ni en los autos de los vecinos.
Qué pena que unos cuantos desadaptados malogren lo que debería ser una ocasión de diversión.
Lástima por el muchacho que murió.

Liliana G. dijo...

Estos actos de barbarie no me dejan de asombrar. Sabés muy bien Esteban que en Argentina el tema "barra brava" es serio, que los detenidos, heridos y muertos, desgraciadamente se han convertido en una constante.
No es tampoco un secreto que estas barras están avaladas muchas veces por los mismos dirigentes.
En otras palabras, en lugar de evolucionar hacia un público educado y que disfrute de un espectáculo deportivo, involucionamos hacia la conducta agresiva del hombre prehistórico.
¿El fin? Lecturas sobran.

Bien dicen que "a río revuelto, ganancia de pescadores".

Una verdadera pena.

Cariños.

Ulysses dijo...

Mas que fanáticos son criminales que deben tener un castigo apropiado. Como un castigo económico o prohibición de acceso a los estadios


Saludos

Víctor Hugo dijo...

Creo que el problema de los bandalos azules va mas allá de lo que son las competencias el fútbol y las barras...
es un tema de sociedad.. de nuestra sociedad chilena que está incubando a muchos jóvenes enajenados que sólo quieren destruir lo que ven ordenado ...
las causas son múltiples.... los sociólogos tienen la palabra

saludos!
VH

Susy dijo...

Es una pena que el futbol arrastre con él tanta violencia.No es el futbol en si,claro,sino unos pocos vándalos que no saben estar.
Gracias por visitarme.
Besos

esteban lob dijo...

Gabriela:
Está visto que, por desgracia, el pretexto del fútbol es válvula de escape para las más bajas pasiones.

Liliana:
Eso es lo peor. La concomitancia o inacción de los dirigentes ante los promotores de la barbarie.

Ulysses:
Falta voluntad política para ser más drásticos en defensa de la propiedad pública y privada y de la paz de los vecinos.

Víctor Hugo:
No solamente sociólogos o sicólogos. También la justicia.

Susy:
Estoy de acuerdo en que el fútbol no tiene la culpa. Este hermoso deporte es también una víctima.

Selma dijo...

¡Qué triste es, que algunos desalmados aprovechen lo que es una manifestación esportiva para dar rienda suelta a sus más inconfesables instintos y frustraciones!
.. Y no solamente allí.. no.. Acá tambien vivimos y sufrimos actos de estos..
Besos, Esteban.

stella dijo...

Realmente triste la forma de actuar de estos grupos, consiguiendo que lo que deberia ser un disfrute se convierta en vandalismo y tragedia en muchos casos
Una muerte que jamás deberia haber ocurrido
Un abrazo
Stella

Isabel Estercita Lew dijo...

Hola Esteban, que cosa horrible, no me había enterado, tampoco sabía que ustedes también tenían a los jodidos "barra brava", aquí se llaman así y es como una mafia de hinchas. No sé por qué nunca pueden con ellos, me parece raro. Una que otra vez meten a alguno en cana pero salen en seguida.
Es una pena que no se pueda disfrutar en paz del deporte que mueva tantas multitudes.

Besos

Estercita

Daniel dijo...

Pienso que para estos equipos lo mejor sería entregar un cupo muy limitado de entradas a los visitantes (onda 300 o 500 entradas, o ninguna en caso extremo).
Que hacemos con los otros desadaptados que se dicen hinchas? Aplicarles la ley de violencia en los estadios, pero en serio, porque hasta ahora ha sido un soberano chiste.
Saludos

esteban lob dijo...

Selma:
En ese sentido, amiga, hay que admirar a los ingleses, que en ese aspecto salieron airosos en la lucha contra sus temidos hooligans, hoy perfectamente identificados e impedidos de entrar a los estadios.
Claro que fuera de las canchas, ellos tampoco están dotados de la "facultad" de cometer desmanes.

Stella:
Eso es lo más lamentable. Que lo que debía ser motivo de disfrute o de legítima pena en caso de derrota Y NADA MÁS, se convierta en escándalo y sendero de bajos instintos.
Cariños.

Isabel Estercita:
Lamentablemente, amiga, es este aspecto unos "precursores" les copiaron a ustedes hace décadas, importando "costumbres" y odios desenfrenados. Hasta se jactaban de ello, con viajes "de estudio" a Buenos Aires. Las malas artes se perfeccionaron luego en casa, ante la inacción y complicidad de tantos.

Daniel:
Así debería ser.Además, si los hechos acontecen en cancha del adversario o en la calle, como en este caso, no se culpa al club de los promotores del estropicio.
La famosa Ley de Violencia en los Estadios tiene solamente el nombre, aparte que no sanciona las acciones fuera de los estadios, y que no existe voluntad real para defender a los bien nacidos que son la mayoría.

esteban lob dijo...

Daniel:
...y ni siquiera a los que están dentro del estadio. ¿O supiste de alguna identificación o sanción contra el criminal que lanzó la piedra contra Carvallo?
Hasta los "vecinos" de asiento lo protegen.

Quidquid dijo...

Tema desagradable que por desgracia se repite constantemente y no deja de ser una muestra de que por cuatro estúpidos se ensucian los eventos deportivos.
Un feliz fin de semana,
Luis

Carlo Rodolfo dijo...

Se han intentado adoptar medidas contra esos personajes que enlodan nuestro fútbol pero parece que no han sido suficientes. A estas alturas la ley de violencia en los estadios parece un chiste.
En otros paises, como por ejemplo Inglaterra, se ha logrado controlar a los delicuentes que asomaban semana a semana en los estadios, sin embargo cuando salen de su país siguen causando desmanes.
Está claro que el fútbol desata pasiones pero todo tiene que tener su límite. Ojalá algún día se pueda ir al estadio sin miedo y celebrar como gente civilizada.
saludos Esteban.

Dante dijo...

Inimaginable, Esteban. Cuando un par de inadaptados da rienda suelta a su barbarie, imaginar las consecuencias que puedan traer aparejadas este tipo de actitudes es imposible. Y lamentablemente, eso se da en todos los órdenes de la vida. Lo bueno, es que hoy se separa muy bien el "algunos pocos" del "todos". Dejo un abrazo, hermano.

esteban lob dijo...

Quidquid:
Lamentablemente eso de 4 estúpidos es una manera de decir. No representan a 16 millones de chilenos, pero son 200 o tal vez 400 termocéfalos, de los que van al estadio y los que "celebran" fuera, que no dejan de convertirse en un un problema de convivencia ciudadana.

Carlo Rodolfo:
Más arriba en respuesta a los comentarios, menciono el caso de los hooligans. Pero tienes razón en que esos tipos cuando salen de Inglaterra, siguen cometiendo destrozos y calamidades en el extranjero.

Dante:
El problema es cuando esos pocos se engrosan por la inacción colectiva. En nuestro medio se ha dado el caso que tipos que no han logrado o han perdido figuración en las barras bravas de la U o de Colo Colo, se han pasado a Universidad Católica para tener protagonismo. Imagina el " amor a la camiseta" de esos "aficionados".

Lur, Carol, Carolur, Carolinda, Bruji, loba, cola de ciervo ;), y se inventan más... dijo...

Vaya, no sabía que este fenómeno estaba tan activo y que implicara a tantas personas. Lo siento mucho, qué barbaridad!, y que lástima que no se haga más para pararlo. Como suele ocurrir, hasta que no ocurren más desgracias gordas que sacunden las conciencias y la opinión pública parace que se mueve poco por pararlo, no?

MNB dijo...

Hola, Esteban:
Dejé un largo comentario y no salió.
Algo hice mal. Más tarde lo escribo de nuevo.

Cariños.

esteban lob dijo...

Lur y "hermanas":

La opinión pública condena, pero no tiene las armas para tomar medidas enérgicas contra aquel tipo de antisociales que se escuda o pretexta el deporte, para dar curso a sus odios a diestra y siniestra.Lo peor es la contemplación y hasta apoyo de los clubes a los "lideres" de esos grupos, que ni siquiera son (los clubes) capaces de impedir su paso a los entrenamientos de los equipos, adonde esos tipos concurren a hacer "exigencias" y amenazas.

MNB:
Agradezco igual el intento fallido.

Pamela dijo...

Lo peor es lo que ya comentaron otros lectores: nadie es castigado, y ante la impunidad seguirán habiendo desmanes todas las veces. Como siempre,muy atinadas tus reflexiones, un gusto leerte, aunque sea comentando algo tan desafortunado. Un abrazo

esteban lob dijo...

Pamela:
Gracias tera-queltehue.

teka dijo...

siempre se buscan pretextso para meterse con los otros!!
Cuánto nos queda por aprender!!

RECOMENZAR dijo...

Leerte es coocerte y anque no te conozco te leo
Saludos con abrazos

Chela dijo...

La verdad es que nada parece contener a las masas cuando se enardecen, para bien o para mal, aunque casi siempre es para mal. Son peligrosa. Las personas cuando están en grupo se sienten respaldadas para hacer y decir cosas que de ninguna manera harian en solitario.

Yo por si acaso procuro no meterme en medio de las multitudes. Me dan miedo.¡Son imprevisibles!

Un cariñoso saludo.

esteban lob dijo...

Chela:
Haces bien. A esta altura de nuestras vidas más vale ver ese tipo de reacciones, como decimos en Chile, "de lejitos", querida amiga.

María Angélica dijo...

Es que no falta el que quiere dar la nota alta en forma lamentable.
El espectáculo deportivo debe ser familiar, como antes....
Besitos....

esteban lob dijo...

María Angélica:
Y lo peor, es la permisividad y abulia con que aceptamos los desmanes.

Esteban dijo...

Sabés que cuando lo vi, pensé que era el "ruso" Ribolzi el de la foto!