miércoles, septiembre 20, 2006

Aurelio Rojas

Hace poco se produjo una disputa entre dos programas de televisión, al aire, lo que me recordó un hecho similar acontecido a comienzos de los 70.

Recién llegados a Radio Minería, Ruperto Estay, proveniente de la Balmaceda; John Smith, desde la filial en Viña del Mar; Alejandro Chávez, desde la de Antofagasta y yo, desde la Chilena, entre otros, creamos la Lotería Musical.

El citado concurso operaba sobre la base de 40 casilleros colocados en volantes, que se repartían por los barrios, debiendo los auditores llenarlos con el nombre de 40 canciones, que eran transmitidas durante todo el día, con su correspondiente numeración.

Por ejemplo, se anunciaba la canción número 4, La novia, por Antonio Prieto, o la número 25, Only you, por Los Platters.

La auditora o el auditor que completara primero la lista entera de las 40 canciones, recibía su premio mayor consistente en un refrigerador o una cocina, que le llevábamos a su domicilio en una de las camionetas de la radio, con animador incluído y toda la parafernalia del caso.

Pero, entre tanto, mientras no se completara el cartón completo, íbamos cada mañana y cada tarde a diferentes esquinas de la capital, a jugar Lotería Musical.

Ruperto Estay anunciaba que John Smith, o Alejandro Chávez o Esteban Lob, estaría en los próximos minutos con el Móvil de Minería en tal esquina de tal comuna, para efectuar el concurso respectivo.

Y era la locura. Ya no se trataba, como antes, de que el público iba al auditorio de la radio. Era la radio que iba hacia el público.

Hacia Ñuñoa o San Miguel, hacia Quilicura o La Cisterna, hacia Providencia o Estación Central, hacia Las Condes o Independencia.

¿ Cual es la canción número 30? ... Muy bien. Se ha ganado un champú de tal marca y una salsa de tomates de tal otra. ¿Y la canción número 29?... ¡Perfecto!. Se ha ganado un paquetón de mercadería que comprende tallarines de tal marca; conservas de tal otra; una radio portátil de tal marca y de tal tienda.

Era una fiesta, para la dueña de casa, para los avisadores, para nosotros.

Hasta que nos copiaron la idea. Descaradamente. Sin el menor rubor. Aparecieron los móviles de la Agricultura.

En vez de Lotería Musical era la Ruleta Musical. La canción nuestra número 24 era Sufrir con Los Quincheros y la 24 de la Agricultura era... cualquiera de Elvis Presley.

En el Móvil de la Agricultura, regalando sus productos a sus auditores estaba Aurelio Rojas.

Nos picamos, nos peleamos. Estábamos atentos adonde se ubicaría "la competencia". Nos colocabamos ahí mismo. En la misma esquina. Se juntaban los auditores de Minería y los de Agricultura. Había desconcierto total.
La canción 14 es Noviecita de abril por Leonardo Favio. ¡No, no, es La vida sigue igual por Julio Iglesias. ¿Pero cómo?. Dependía de quién gritaba más fuerte. Dependía de si era la canción de La Lotería Musical o de la Ruleta Musical.

Después de "las primeras escaramuzas" seguimos cada cual por su lado y tratando de no toparnos en las mismas esquinas. ¡Total, qué culpa tenía Aurelio si él cumplía ordenes!.

Al cabo de los años, el " enemigo" a vencer, ... llegó a Radio Minería. Pero yo... ya trabajaba en Radio Agricultura.
Estábamos con las camisetas absolutamente cambiadas. ¡Y tanto que habíamos luchado por un auditor más, en plena calle, casi " a grito pelado".

Y lo increíble pasó más adelante.En 1986, unos 15 años después de aquella refriega en la calle, volví a la Minería, para incorporarme entonces al Departamento de Prensa dirigido por Germán Gamonal. Y como locutor estaba mi antiguo "enemigo". Durante años nos reímos con Aurelio Rojas de nuestras disputas en los barrios, por un auditor más.

No hace mucho murió Aurelio. Muy prematuramente. Mucho más joven que yo. Y también se han ido Ruperto Estay, mi padrino de matrimonio, y John Smith. ¿Valió la pena, en su momento, tanto encono, tanta rabia?.
¿Valió la pena la llamada entonces por la prensa especializada (Revista Ecrán y Revista Ritmo) "guerra de los móviles"?.

Claro que no valió la pena.

6 comentarios:

Herman Bustos P. dijo...

Esteban:
Gracias por visitar mi blog e incorporarlo a sus links. También yo leo habitualmente sus comentarios porque su larga experiencia en los medios es muy valiosa y sus post reflejan una época, contada por alguien que es parte importante de la radio y la tv chilena. Un recocimiento por su labor y aporte a la comunicación.

Saludos

esteban lob dijo...

Gracias, Herman, por su constante aliento.

Anónimo dijo...

Esteban, Muchas gracias por acordarse de la memoria de mi padre y esta historia que me hizo volver atrás en los años, recordando los móvil del relampago azul y el programa domingo en la noche. Soy Roberto Rojas el hijo de al medio de Aurelio y en más de alguna ocasión recuerdo haber estado en algun paseo de Radio Mineria o por los pasillo de la radio cuando estaba en Providencia con Tobalaba donde nos debimos haber cruzado. No habia visto esta historia antes pero se te agradecé los recuerdos de mi padre.

Muchas Gracias.

esteban lob dijo...

Roberto:
Gracias por visitar este blog. Me alegro que hayas podido leer lo que en su momento escribí de todo corazón en el recuerdo de Aurelio.
A veces reproduzco posts antiguos y pronto lo voy a hacer con este, dado que desde entonces mis lectores y gente que comenta al pie han aumentado considerablemente y quisiera que ellos conozcan también quién fue Aurelio Rojas.
Te mando un abrazo, extensivo a tus familiares.

monica dijo...

gracias por recordar a aurelio yo fui su compañera en los ultimos años mañna 21 de marzo habria sido su cumpleaños , donde quiera que este los angeles le cantaran en su dia
atte. Monica

esteban lob dijo...

Mónica:
Bienvenida a este blog.

Entonces, hoy 21 de marzo, hago un recuerdo renovado de Aurelio.