lunes, agosto 28, 2006

Cervantes y Moraga

Mi amigo Rodolfo Herrera cree que hay un vacío en cuánto a la historia de la radiodifusión chilena. Dice que se han hecho intentos de recopilarla, pero sin mayor éxito. A raíz de un post mío anterior, Rodolfo piensa que se debería hablar o escribir en profundidad de los viejos y notables radioteatros, de otras radios desaparecidas como la Cervantes y de las transmisiones de automovilismo deportivo cuyas figuras señeras fueron Pancho Rueda y Octavio Sufán. En verdad hay mucho que decir de cientos de hitos diversos de la Radio en Chile. Habrá que ir de a poco.

En mis tiempos de locutor en radio Cruz del Sur, me correspondió conducir simultáneamente en radio Cervantes un programa de música española castiza, junto a dos mujeres hispanas avencindadas en Chile que marcaron época: Dolores y Paloma. Era todavía la década de los años 50. Recuerdo que el horario anterior al nuestro, lo animaba el mismísimo Chito Faró, su nombre artístico, autor de un verdadero himno nacional alternativo como lo es Si vas para Chile. La Cervantes era de las llamadas radios chicas, pero resistió dignamente el paso del tiempo hasta los años 70, estando sus últimos estudios en un departamento situado en la esquina de 21 de Mayo con Santo Domingo.

Otra radio de las llamadas chicas que competía con las más pintadas presentando largos bloques de radioteatro fue la O'Higgins, ubicada en calle Alonso Ovalle, la que tenía una particularidad hoy impensable. Cada día a las 18 horas cesaba sus transmisiones, para dar paso hasta las 20 horas a otra emisora, Radio Moraga, situada en la esquina de la Alameda con San Diego, en los altos de la Casa Moraga de artículos electrónicos, ambas empresas la tienda y la radioemisora de propiedad por supuesto del mismo dueño. Al finalizar Radio O'Higgins su primera transmisión de cada día, surgía entonces en el mismo punto del dial Radio Moraga y a las 20 horas paraba su programación, para iniciar en CB 146, en la AM, entonces conocida como onda larga, la segunda transmisión del día de Radio O'Higgins. A comienzos de los años 50 la Moraga se independizó, logró situarse en el dial al lado de la O'Higgins para transmitir todo el día y cambió de nombre llamándose Continental.

En radio Continental hice mis primeras armas en este mundo apasionante de las comunicaciones, por lo que doy fe en el sentido que ya por esa lejana época estaba allí como programador musical, técnico en sonido y hombre múltiple como siempre lo ha sido, quien hasta hoy sigue ligado exitosamente al medio: Gustavo Varas. En ese entonces, en que todavía no nacían los departamentos de prensa de las radios, los noticiarios se leían desde los diarios, con el natural cuidado de no meter bulla con el cambio de hoja y de no decir distraidamente que en la foto se observa... tal cosa. Desde niño me acostumbré a leer El Mercurio, tratando de hacerlo simultáneamente con Andrés Moreno, quien presentaba las noticias en Radio Cooperativa.

Era entretenido descubrir qué noticia iba a leer don Andrés como la siguiente y desde qué página. Con esa escuela adquirida en la infancia, como simple auditor, no me resultó difícil dar las noticias en la Continental, con la ventaja de que no sólo las sacaba desde El Mercurio, sino también desde El Diario Ilustrado o de La Nación, lo que hacía mucho más fácil y rápida la lectura, cuidando de no repetir la misma información, si es que aparecía en los dos diarios. Ni ese tipo de "programa periodístico" ni el hecho que existiesen dos radios distintas en el mismo punto del dial, es algo imaginable en nuestros tiempos.

martes, agosto 22, 2006

Las instituciones pasan...los hombres quedan.

El viejo dicho asegura que los hombres pasan, pero las instituciones quedan. Voy a demostrar que, en muchos casos, son las instituciones las que pasan y los hombres los que quedan. En mi largo recorrido por los medios de comunicación, me ha tocado asistir a la distancia, porque ya no trabajaba en esas emisoras, salvo en una, al funeral de mis queridas radios Prat, Presidente Balmaceda, Cruz del Sur y las más renombradas, Minería y Chilena. En el caso de Minería, sí estaba de cuerpo presente cuando nos comunicaron que "no va más". Y al cabo de algunos meses moría una parte importante de la radiodifusión chilena. La radio que hizo de los shows en el viejo auditorio de la calle Moneda, una época inolvidable en el corazón de miles de chilenos. No había artista internacional de categoría que no llegase a Minería, antes del advenimiento de la televisión por cierto. Tiempos de radioteatros en lugar de telenovelas, tiempos de Mireya Latorre y de Emilio Gaete. En ese entonces yo era solamente auditor de Minería. Auditor de Raúl Matas y Oscar Fock, de La Melodía Misteriosa Phillips, del Colmao Llodrá. Al cabo de décadas llegué a esa radio señera, ya en tiempos en que el movimiento noticioso copaba gran parte de la programación. Eran claramente ciclos nuevos y distintos, en que había que ganarle el quién vive a la Tele. Y en ese ámbito, el Correo de Minería fue amo y señor por muchos años. Pero, súbita e inexplicablemente, Minería murió. Con toda su red nacional de emisoras. Y tiempo después murió también Radio Chilena, la que supo cautivar a sus auditores en la década de los años 60, con una programación paralela a la incipiente televisión que ya causaba estragos en el dial. Mientras la pantalla chica ganaba adeptos a diario y las casas comerciales vendían más y más televisores, la Chilena en que me tocó en suerte estar, conquistaba la primera sintonía nacional en el aproblemado espectro radial, con inolvidables programas y unas cuántas voces identificatorias: Juan La Rivera, César Antonio Sántis, Pablo Aguilera, Hernán Pereira, Miguel Davagnino, Poncho Pérez, Juan Carlos Gil, Freddy Hube, Miguel Angel San Martín, María Pilar Larraín y quien escribe. Antes, mucho antes, ya habían desaparecido radios Balmaceda y Prat. La que llevaba el nombre del héroe del 21 de mayo, fue en la década de los 40 sensación de sensaciones trayendo a Chile el máximo ídolo mejicano de aquellos tiempos, el Charro Jorge Negrete. Fue el trampolín, además, del entonces muy joven Raúl Matas y de otros caudillos de la radiodifusión nacional, como Carlos Alberto Palma. Tuve el honor de llegar a Radio Prat en la década siguiente, relatando los partidos del Colo Colo de los hermanos Robledo y la fulgurante aparición del "Ballet Azul" de la "U".Tampoco existe ya radio Presidente Balmaceda, donde Renato Deformes efectuaba los mismos concursos que luego aparecieron como si hubieran sido invento de la televisión. En Balmaceda me correspondió narrar el Mundial de 1962, teniendo de comentarista a quien usaba como seudónimo Juan Carlos Franco y que en verdad era aquel ciudadano que con el tiempo iba a ser Ministro de Minería, Benjamín Teplizky, ya fallecido. Cierta vez, se nos dijo que el Radioteatro Yarur, tradición de los años 60, no se podía interrumpir "aunque se muriese el Papa o el Presidente Kennedy". Y por esas cosas del destino, pese a la advertencia, decidí interrumpir el Radioteatro Yarur, cuando los teletipos golpeaban desesperadamente con la noticia de que el Presidente de los Estados Unidos estaba herido tras un atentado. Faltaba poco para las 3 de la tarde en Chile, y sobre la base de ese simple anuncio de teletipos, mantuve en alto la noticia mientras llegaban complementos y luego la confirmación de que el mandatario norteamericano ya estaba muerto. ¡Y eso que no se podía interrumpir el Radioteatro Yarur, "aunque se muera Kennedy"!.

jueves, agosto 17, 2006

Asombro

Estoy asombrado al leer la columna de hoy de Juvenal Olmos en La Tercera. Ya no se trata solamente de pontificar sobre lo humano y lo divino del fútbol como si nada, después de haber sido el principal protagonista de la eliminación de Chile para el Mundial de Alemania. Lo que me deja diciendo Plop es que Olmos propone a David Pizarro como integrante indispensable de la selección nacional, en circunstancias que durante el mandato del ex DT del "equipo de todos" lo minimizó habitualmente, entregándole roles distintos a aquellos en que Pizarro podía desempeñarse mejor, con el agregado que en un partido lo sacó abrupta e inexplicablemente del cuadro durante el cotejo, lo que desató la ira del porteño.
También estoy asombrado porque Rafael Olarra en una de las primeras jugadas del encuentro de anoche ante Colombia, al no poder frenar a un rival, protestó airada y destempladamente al juez de línea por el no cobro de un fuera de juego que, en realidad, no existió y que bien le pudo haber costado una amarilla gratuita al actual jugador de Maccabi Haifa.
Estoy asombrado porque en la misma noche en que el arquero Claudio Bravo se comió el segundo gol colombiano con una falla inexcusable, de principiante, otro portero tuvo un error similar en una final sudamericana. Rogerio Ceni, ídolo y baluarte de Sao Paulo, perdió una pelota parecida a la de Bravo, ante Internacional de Porto Alegre, en este caso en la final de la Copa Libertadores, solo minutos después de la chambonada del ex colocolino en el Nacional y el gol que generó con su error fue decisivo en la derrota de los paulistas.
Igualmente estoy asombrado porque en el marco de los líos faranduleros de algunos futbolistas de la roja, un programa de televisión especializado no encontró nada mejor que decir que estaban haciendo todos los esfuerzos para conseguir que Jorge Valdivia contestara unas versiones, el mismo día en que el jugador se encontraba concentrado con sus compañeros esperando el partido del atardecer ante los colombianos, en que obviamente merecía la mayor tranquilidad. . No sé si a la larga se produjo el contacto porque no tuve aguante como teleespectador de hacerme cómplice de una situación tan abominable, por lo que cambie de canal.
Finalmente mi asombro tiene que ver con una columna en El Mercurio de homenaje al recientemente fallecido ex futbolista Rubén Marcos. Ahí se destaca una anécdota en que el deportista en sus años de éxito, golpea a un arquero juvenil de la época "pa' que sepai quién manda en la "U". (Es una interpretación libre del diálogo expuesto en aquella nota). Por supuesto que una actitud matonesca como aquella, no ayuda al mejor recuerdo del extinto. Pero tal vez nos ayude a pensar que las personas no por muertas, hayan carecido de defectos graves.

miércoles, agosto 09, 2006

Inconscientes

Mi amigo y familiar político, Jorge Bravo,-político en todos los sentidos, un verdadero "animal" político en el mejor sentido de la palabra- me ha comentado que no le gusta que yo escriba en este blog casi exclusivamente de deportes. Al ser incapaz de hacerlo en forma de cuento o ensayo como él sí lo hace y de manera brillante-ver lineadeflotación.blogspot.com para comprobarlo,- me limitaré a exponer dos pensamientos esta vez, que son ajenos a la contingencia de la llamada cultura física, pero que desde hace un par de semanas me producen irritación y vergüenza ajena. En su momento, la prensa en todas sus esferas, propaló la respectiva noticia con todos sus matices, pero sin una pizca de condenación. No es aceptable que cada vez que decenas de chilenos viajen a Mendoza en época de invierno, corriendo el riesgo de cierre de la cordillera, luego se lamenten de "su desgracia" y lleguen a pedir como algunos lo hicieron en la ocasión "un avión de la FACH, para que nos recoja, qué le cuesta señora Bachelet". El climax del absurdo, lo dio una pareja de edad lo suficientemente avanzada como para pensar en el peligro de los rigores del invierno en suelo extranjero y sin medios, que solicitaba un rápido despliegue para que la señora pudiera estar en Santiago dentro de 2 días, porque tenía fecha para una intervención quirúrgica. Pensamos que en esas condiciones, que m...digo, que diablos fueron a hacer a Mendoza en una época de habitual corte de camino en la montaña. Si a esto agregamos que hace muy poco también, un muchacho escalador, que fue buscado ante la desesperación de su familia por cielo, mar y tierra con gasto para el erario nacional y el consiguiente despliegue en tiempo y material de una de las entidades dedicadas al socorro andino, aparte del de carabineros, no encontró otras palabras una vez a buen resguardo que decir que lo volvería a hacer, "porque me encanta trepar a la montaña con lluvia", solo cabe un pensamiento: mientras tengamos a compatriotas, jóvenes o veteranos, tan tremendamente inconscientes, seguiremos viendo año tras año a chilenos en Mendoza solicitando apoyo al cónsul, y a indolentes andinistas seguir con sus aventuras patéticas.

martes, agosto 01, 2006

UC


Socios e hinchas del club deportivo de la Universidad Católica, acaban de designar en votación, el mejor equipo de esa entidad al través de los tiempos. Se nota, sin embargo, que la mayoría de los votantes no peinan canas. Porque aparece sólo una constelación de figuras actuales o de las últimas décadas. Esos partidarios de la UC no deben tener idea de lo que fue Manuel Alvarez, notable zaguero derecho y seleccionado nacional al Mundial 1950, apodado " el relojito", por su regularidad. De ahí que se incluya en esa lista de honor a Andrés Romero, como mejor lateral derecho de la historia del club. Pese a su prestigio, la verdad... la verdad... para quién los vimos a los dos, es que hay una diferencia abismal en favor del "relojito". Y sigamos hurgando: ¿Es Buljubasic mejor de lo que fue Livingstone?. Además, faltan nombres ilustres en ese equipo ideal, siendo el más remarcable de los ausentes, José Manuel Moreno, campeón en 1949, después de haber sido astro de astros en River Plate, en una delantera apodada "La máquina", conformada por Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Lostou. En ese entonces los atacantes se contabilizaban por quintetos. Y las nuevas generaciones de hinchas de Católica, tampoco conocieron de las bondades y categoría de los Andrés Prieto, Raimundo Infante, Fernando Riera, Rodolfo Almeyda, recientemente fallecido, y unos cuántos más... muchos más... quienes tal vez no hubiesen desplazado a los de las últimas décadas, aunque creo que alguno sí lo habría hecho, en las preferencias de los votantes. Pero al menos habrían luchado palmo a palmo por tan alto honor. Y, a la distancia, la ausencia del "Charro" Moreno de la nómina, me parece un sacrilegio, porque no hace falta haber visto a Napoleón o a Carlomagno, para saber de ellos. Pero para qué me meto yo que ni siquiera soy hincha de Católica, aunque a la distancia las proezas de José Manuel Moreno, Andrés Prieto, Manuel Mayanes o Fernando Roldán, llenan mis mejores recuerdos de la infancia y la adolescencia.

miércoles, julio 26, 2006

Cobreloa

A fines de la década de los 70, los Jefes de Deportes de los únicos canales de televisión de la época, fuimos invitados a conocer lo que se estaba haciendo en Chuquicamata y en Calama, para llevar entretenimiento y crear pasión entre los entonces 13 mil trabajadores del cobre en esa zona. Nacía Cobreloa... de la nada. Y los 13 mil mineros aportaban a la nueva ilusión con un riguroso descuento mensual por planilla. La Compañía entregaba otro tanto. De modo que, en la práctica, Cobreloa iniciaba su vida con el equivalente de 26 mil socios al día, cifra que por cierto ningún otro club chileno podía ostentar. Y en el marco de un amistoso del en ese minuto benjamín de la Segunda División frente a Colo Colo, Pedro Carcuro de TVN; Sergio Brodfeld de UCV; Julio Martínez de Canal 13 y quién escribe, del entonces Canal 9 de la Universidad de Chile, vimos admirados la forma moderna, esforzada y concreta con que los dirigentes iniciales de la institución nortina mostraban su "chiche" deportivo. Ese mismo año, con Andrés Prieto como DT, Cobreloa llegó a Primera División. Lo demás es historia. Historia de éxitos, títulos nacionales y de dos veces protagonista de finales en Copa Libertadores. Hubo tiempos difíciles, como cuando Peter Dragicevic, en su calidad de Presidente de Colo Colo, logró neutralizar el aporte de CODELCO a la entidad nortina. aduciendo competencia desleal, o cuando una Ley de la República impedía la continuidad del descuento obligatorio por planilla. Pero Cobreloa se mantuvo pese a todo en el primer plano de nuestro fútbol, prevaleciendo su condición de su mayor exponente provinciano y en calidad del cuarto grande de nuestro fútbol, junto a Colo Colo y las universidades. Los tiempos cambian. Hoy, con dirigentes lejos de la estatura de los creadores del club, suceden hechos tan condenables y bochornosos como uno muy reciente. Tras el torneo de Apertura, se decidió prescindir de los servicios del entrenador Jorge Aravena, por la mala campaña. Una vez tomada la medida y comunicado el Cuerpo Técnico de la determinación, se volvió a fojas cero por... un pequeño detalle: no existían en caja los 50 millones de pesos que significaba por contrato la salida anticipada del técnico. Y Aravena siguió, aunque sin mejorar los resultados del equipo. El 4-1 recibido en la reciente fecha en Puerto Montt es uno de los peores resultados en la historia de Cobreloa. Un equipo acostumbrado a ganar casi siempre en casa y a sacar empates de visita, ahora no solo pierde puntos como local sino que sufre de forastero desenlaces tan deplorables como ese 4-1 en Chinquihue. Aravena fue en su época de jugador activo un maestro de los tiros libres. Cada sanción a favor de su equipo, en sus comienzos Santiago Morning y por años y años Universidad Católica, equivalía a un penal. No recuerdo otro lanzador chileno de tanta alcurnia y categoría. Ni Leonel Sánchez, ni Juan Carlos Orellana, ni Chamaco ni Foullioux. Ni siquiera el Coto Sierra, cuyos notables tiros libres, no tienen el plus de la fuerza demoledora de los del Mortero Aravena.Tal vez por potencia y dirección en sus envíos, Carlos Atlagich, un mediocampista del Bádminton de los años 40 y 50. Al Tigre Sorrel no lo alcancé a ver. Pero como DT a Jorge Aravena, aparte de un ascenso a la serie de honor con Audax, no le ha ido bien. Con un agravante. En una osada demostracíón de fuerza, aunque exclusivamente verbal, el actual entrenador de Cobreloa dijo una vez ser el mejor entrenador de Chile. Y lo dijo el mismo año en que su equipo de entonces, Everton, descendía a la Primera B.

jueves, julio 20, 2006

79.990

En su momento pudo haber sido una acción inteligente. Tanto que la idea se propagó por casi todo el mundo. Se trataba de presentar los precios de los artículos, bien camuflados. En Chile surgieron por centenares las ofertas de 1.990, 79.990, 49.990 pesos, que reemplazaban los números redondos 2.000, 80.000, 50 mil. Pero creo que tras la proliferación por años de estas cifras engañosas, ya nadie pisa el palito. Automáticamente pensamos "en redondo". De modo que sería saludable, inteligente y oportuno que a algún publicista o simple dueño de tienda, se le ocurra volver al pasado, con lo que a estas alturas de la civilización, tal vez haría escuela. Que se acabe lo de los 89.990 pesos como anuncio, porque si usted llega a pagar 9.990, ni siquiera le devuelven los 10 pesos de diferencia, ya sea por la laudable colaboración con el Hogar de Cristo o María Ayuda, o simplemente porque "no tengo monedas de 10". Hoy por hoy, un anuncio de 19.990 no nos hace creer que la compra vale menos de 20.000 pesos.

viernes, julio 14, 2006

Zinedine Zamorano o Iván Zidane


Mucho de común tienen las despedidas del fútbol de Zinedine Zidane y de Iván Zamorano. El francés lo hizo en una final y el nuestro en otra, guardando las distancias, claro. Zinedine en un campeonato del mundo e Iván en un torneo chileno de clausura. Pero el hecho es que ambos terminaron sus brillantes carreras, enlodados por la pasión irracional e irrefrenable.

Por mucho que el italiano Materazzi hubiera invocado a la madre y (o) a la hermana del ídolo galo, o se hubiera referido en apretada síntesis a la condición musulmana del capitán de la selección francesa, su cabezazo contra el defensa de la "azurra", puso un epílogo triste a una carrera brillante.

Cuando hace algunas temporadas Iván Zamorano terminaba su exitoso ciclo, en Calama y ante Cobreloa, disputando por Colo Colo el título chileno, también perdió los estribos y entre empujones y puntapiés contra el árbitro y unos cuantos saludos a la señora madre de Carlos Chandía, fue expulsado con toda lógica y luego castigado por largo tiempo por el Tribunal de Penalidades de la ANFP. Pero como ya estaba retirado, el castigo resultó solamente un saludo a la bandera. Tal como sucederá si es que a Zidane la FIFA ahora lo condenase a cumplir cinco, quince o trecientos cincuenta partidos sin poder vestir la casaca francesa. Da lo mismo. El astro ya se retiró. Pésima manera de hacerlo, tanto en el caso del galo como en el del chileno. Con una ventaja para Zidane. El reaccionó de mala forma tras las provocaciones verbales de un pájaro de cuentas como Materazzi. En cambio, el nuestro arremetió contra Chandía sin otra provocación que la que su imaginación le indicaba, acerca de una supuesta serie de errores del juez contra Colo Colo en un partido decisivo.

Puede que en alguno de esos fallos discutibles, el árbitro se hubiese equivocado, como se equivocó Zamorano muchas veces estando solo frente al arco rival. Es algo propio de la condición humana, por cierto. Pero lo inaceptable y que desmerece la notable actuación de Zamorano en canchas de diversas latitudes por tanto tiempo, es que días después de sucedido el episodio del norte seguía estimando que la suya fue una reacción legítima y que el árbitro era un "saquero".

jueves, julio 13, 2006

Muletillas

Hay algo peor todavía que escuchar constantemente, incluso a nivel de abogados, periodistas y parlamentarios, la horrenda reafirmación de que algo pasó hace años... atrás. Salvo que alguien me demuestre que determinada situación se produjo hace dos, cuatro o venticinco años adelante, ello suena escalofriantemente estúpido. Pero hay algo peor. Peor aún que la expresión tan en boga entre mis colegas relatores deportivos en cuánto a que tal jugador avanza a grandes zancadas... como si fuera posible avanzar a pequeñas zancadas. Pero hay algo peor aún que decir que fulano hablará dentro de 5 minutos más... como si pudiera hacerlo dentro de 5 minutos menos.¡¡ Cierta vez escuché la barbaridad de las barbaridades. Para que terminara un partido de fútbol faltaba menos de un minuto... más. Tal vez en alguna ocasión faltó menos de un minuto... menos. En una de esas. Hay una muletilla que se ha hecho ya parte del folklore radial y que es peor, mucho peor que todo lo demás junto. ¡¡¡¡¡¡¡¡Digamos qué¡¡¡¡¡¡... Es un anuncio a toda voz, una advertencia suprema en el sentido que vamos a decir... lo que vamos a decir. Para que no haya lugar a dudas. Para que nadie pretenda después que no dijimos lo que claramente advertimos que ibamos a decir. Es, pensamos, la redundancia más inconcebible y el despilfarro de palabras más elocuente. Y ha creado escuela. Porque ahora muchos anuncian pomposamente el "digamos qué" antes de decir efectivamente lo que se inicia con esa abominable amenaza. Para terminar, evocaré un famoso programa radial de antaño, llamado La Familia Chilena, en que uno de los personajes, asombrado por situaciones delicadas que sucedían en el libreto, clamaba "Señor, dame tu fortaleza". Entre"los años atrás", los "dentro de 5 minutos más", los "falta menos de un minuto más", los "digamos" a secas, utilizado palabra por medio, y los "digamos qué", yo también clamo con espanto: "Señor, dame tu fortaleza".

domingo, julio 09, 2006

Francia


En esta final estoy con Francia. Simplemente porque en Italia hay voces y habrá acciones que propugnan la amnistía en caso de lograr el título mundial, a favor de los que, nuevamente, han hecho trampa en el torneo local. Los responsables de sobornar árbitros o de dejarse pasar goles. Los que, una vez mas, se han burlado de la buena fe de millones de aficionados al fútbol. Millones, porque el famoso calcio se sigue en decenas de países. Si Italia es campeón, este logro será simultáneo con las resoluciones en torno a la Juve, la Fiore, la Lazio y otras instituciones igual de "respetables", quienes podrían caer a las divisiones B o C, aparte de perder condiciones nada menores como haber sido campeón del torneo 2005-2006, en el caso de la Juve. Y digo "haber hecho trampa nuevamente", recordando que en el mundial del 82, un jugador como Paolo Rossi fue goleador de su selección y campeón mundial, apenas salido de la cárcel, tras la comprobación de su participación activa en alterar resultados de partidos del torneo itálico. Las acusaciones hoy recaen sobre algunos, como es el caso del arquero Buffon, de tanta categoría y capacidad, que parece increible que aparte de atajar brillantemente pueda estar comprometido en los turbios caminos del delito y, particularmente, contra dirigentes de Juventus, siendo que ni futbolistas de tanto talento ni sus directivos, deberían estar preocupados de lograr resultados más allá que por la capacidad innegable de sus cultores. En esta historia nadie puede rasgar vestiduras, ni los alemanes, uno de cuyos árbitros estrella cayó no hace mucho en la ingnominia y la confesión de haber arreglado partidos. Hay voces valientes y oportunas como las de Gennaro Gatusso, el esforzado defensa itálico, quién dijo lamentar que se pretenda poner salvavidas a algunos, si es que Italia es campeón. Una cosa no tiene nada que ver con la otra, ha dicho. Pero da la impresión que de ganar la copa los azules, prevalecerá el afán de tapar los escándalos en la investigación, por lo que decididamente hoy estoy con Francia, aun cuando a nadie le importe un comino quien quiera yo que gane el mundial.

viernes, julio 07, 2006

Felipao



Sin discusión, Luis Felipe Scolari es un entrenador de gran mérito. Campeón mundial con Brasil en 2002 y de inéditos éxitos para la selección de Portugal, en tiempos más cercanos. Pero su capacidad va aparejada por un mal de muchos: no saber perder. En el partido Francia-Portugal, Felipao manifestó constantemente su repudio a las deteminaciones del árbitro uruguayo Jorge Larrionda. Suponíamos que esas reacciones del DT brasileño de los lusitanos, se producían al calor del encuentro. Pero en los días siguientes, Scolari o Felipao, como se le conoce en su país de orígen, ha seguido culpando al juez de la derrota portuguesa. Larrionda sancionó el penal, luego convertido por Zidane, ajustado plenamente a los reglamentos. Puede que después haya obviado un empujón en el área en contra de Cristiano Ronaldo, pero la transmisión televisiva no lo dejó absolutamente en claro. Y nada más. De modo que no fue un saqueo ni un arbitraje sospechoso. Pero Felipao no lo entiende así. Debería ser más analítico el coach y en vez de culpar de la derrota al juez, pensar en que uno de los suyos tuvo el empate y lo desaprovechó increiblemente. El partido estaba por finalizar, cuando en una acción ofensiva de Portugal, al arquero francés Barthez se le escapó la pelota quedando esta a merced de Figo, pero el veterano jugador cabeceó pésimo, con el pórtico a su merced, elevando su intento. Ahí estuvo la clave para haber ido al alargue. De modo, Felipao, que usted se equivocó de blanco.

jueves, julio 06, 2006

¿München o Munich?

Hay una enorme confusión, que se ha hecho patente durante las transmisiones del Mundial, relacionada con la pronunciación de las ciudades sede. Esto afecta fundamentalmente a la capital bávara. Munich es la traducción correcta al castellano de München, fonéticamente MINJEN. Pero decir ostentosamente "estamos aquí en MINJEN", es como si dijéramos "estamos aqui en London". ¿Porqué no en Londres... o en este caso en Munich?. Lo que resulta más aberrante, eso si, es pronunciar en supuesto alemán un nombre ya traducido como lo es Munich, diciendo MINIJ. Es como si en vez de decir Londres, dijéramos Landris. La selección argentina tuvo su lugar de concentración cerca de Nurenberg, que es ya la traducción al castellano, pero nos esmeramos en hacerlo más difícil, hablando de Nirenberg (¡¡¡) siendo que en idioma germano se pronuncia Nenberg, y se escribe muy distinto. Es como si a Hamburgo le dijéramos Jamburgo.

lunes, julio 03, 2006

Candelo



Nadie podría reprochar a Claudio Borghi por sus notables rabonas en su época de futbolista activo. Habría sido insensato tomarlas como una provocación al rival. Años después, seleccionados juveniles uruguayos desataron una persecución cavernaria, porque en un sudamericano de ese nivel, David Pizarro les hizo una acción similar a los lujos de Borghi. Por todo esto no tiene sentido que el arquero de Colo Colo y otros albos reprochen a Mayer Candelo haber lanzado su penal en la definición, con efecto y "en cámara lenta". ¿Acaso hay una norma obligatoria en cuanto a cómo tirar desde los 11 metros 15? De no ser por la prodigiosa atajada de Claudio Bravo, hoy todo el mundo aplaudiría al colombiano por su clase y sangre fría. En suma, si admiramos en su momento las rabonas de Borghi, o más acá en el tiempo de Mauricio Cataldo en una definición frente a la "U" con resultado de gol a favor de la Universidad de Concepción, no podemos ahora calificar de "cancherito" al infortunado Candelo. ¿Y si le hubiera resultado?.

Vándalos

Sorprende que la Intendencia Metropolitana se muestre satisfecha con el entorno que tuvo la final del fútbol chileno. Nos estamos conformando con todo, minimizándolo todo. Que los vecinos del Estadio Nacional hayan cerrado sus ventanas a full con persianas por miedo al vandalismo, parece ser lo de menos. Que haya un herido grave con peligro de muerte, no interesa. Que algunas personas hayan tenido que irse a sus casas antes de entrar al estadio mismo, por lesiones sangrientas en sus rostros, tampoco interesa. Que el odio infame de las barras, les haga sentir casi una obligación lanzar piedras hacia los rivales por el solo hecho de encontrarse casualmente muy cerca, pese a todas las medidas de aislamiento entre ellas, parece estar también en el concepto de que es lo de menos. Que ese odio reconcentrado haga que los cánticos y estribillos estén cargados del mismo encono contra el rival, tampoco importa. Total, nos hemos acostumbrado. En 1959, en la anterior final entre albos y azules, se jugó de noche y a nadie se le habría ocurrido insultar en coro a los adversarios ocasionales, ni menos tratar de causarles daño físico. No habían nacido todavía ni los Kramer ni los Anarkia ni ninguno de los actuales próceres. Todavía Abel Alonso tras los primeros brotes de las Barras Bravas, algo así como una década después, no había dicho como Presidente de la entonces Asociación Central de Fútbol su famosa frase "al que no le guste que se vaya a la ópera". Pero toda esta barbarie, ante la cual nos cruzamos de brazos, no es culpa por cierto del conformismo de la Intendencia. Mientras los dirigentes de los clubes sigan propiciando y apoyando a Los de Abajo, la Garra Blanca o entes similares, no podremos sorprendernos del llanto desconsolado de un niño, al ser alcanzado junto a su padre por el agua del guanaco de carabineros, como lo mostró la tele, en una acción destinada a frenar el vandalismo de otros. Ese pequeño suponía lleno de ilusión que iba a asistir a un espectáculo deportivo y no a la acción desquiciada de los mismos de siempre, sean de camiseta azul o blanca.

sábado, julio 01, 2006

También Portugal

Completo las ideas expuestas antes, al tenor de lo acontecido entre Inglaterra y Portugal. Tal como el alemán Lehman, el portero Ricardo de Portugal atajó brillantemente tres penales británicos y dejó a los de Erikson fuera del Mundial. Pese a la impericia en 2 disparos lusitanos que se fueron por el lado de los quesos. En suma:
1.- Los penales significan un tipo de definición emocionante. 2.- Si como en todo en la vida, debe haber algo de suerte, prevalece claramente el talento, capacidad y maestría de ejecutantes y arqueros. De modo que, decir todavía que desde el punto penal gana cualquiera porque es una lotería, no corresponde. Eso es una falacia. Ganan los que cuentan con los lanzadores más hábiles, como por ejemplo Cristiano Ronaldo, o con los arqueros de mayor clase, como Lehman y Ricardo.

¿SUERTE O PERICIA?

Todos queríamos la final sudamericana soñada entre Brasil y Argentina. Pero no pudo ser y, entre otros argumentos, se apela a la mala suerte en la definición por penales, que habría perjudicado a los trasandinos. Los lolos dicen: "chivas". Durante mucho tiempo se objetaba la definición mediante penales en el fútbol. ¿Hay algo mejor?. ¿Prefieren una moneda al aire o sacar un papelito desde un sombrero? . Majaderamente se dice que "los penales son una lotería" y eso es mentira. Que de tanto decirse parece verdad. Si el arquero alemán Lehman le atajó un penal decisivo en la Champions League a Riquelme y ahora dos penales a Ayala y a Cambiasso, respectivamente, no es suerte. Es capacidad. Y si los germanos acertaron 4 penales, mientras nuestros vecinos solo dos, eso no es suerte. Es capacidad. Capacidad para todo. Para comprender que en este tipo de definiciones hay que tirar fuerte, muy fuerte y además, si se puede, colocado. Capacidad para resistir la presión y el miedo al fracaso. La misma capacidad que tuvo Argentina en igual instancia en mundiales anteriores. Pero no se puede hablar de mala suerte. Como tampoco culpar al arbitraje que tuvo defectos mínimos, pero no todos ellos contra Argentina, como por ejemplo no haber sancionado un claro penal de Ayala, así que en este aspecto no hay paño que cortar. Lamentablemente las disculpas de siempre, mala suerte y el arbitraje, aparecen en todas las latitudes, incluyendo las chilenas en muchos casos..

miércoles, junio 28, 2006

Tenorio

La eliminación de Ecuador ante Inglaterra en el Mundial, tuvo un ingrediente muy especial. A pocos minutos del comienzo, tras una desaplicación británica, Carlos Tenorio se encontró con que estaba solo frente al arco inglés. Pero lo que es SOLO, SOLÍSIMO. Un gol ecuatoriano a esas alturas habría modificado la realidad del partido, y obligado a los europeos a dejar su actitud defensiva extrema. Tal vez, a la larga, los de la monarquía hubieran ganado igual. Eso estaba por verse. Pero...¿Que hizo Tenorio?. Claramente no reparó en que ocasiones así se dan de tarde en tarde en un Mundial, si es que se dan. Miró al arquero, acomodó la pelota, dejó pasar lo que pareció a quienes queríamos el gol sudamericano un siglo, y cuando finalmente remató ya había llegado un defensa desde muy lejos, quién atenuó la fuerza y la dirección del impacto, cediendo corner. El despilfarro de Tenorio, su indolencia para resolver, su demora eterna para lanzar de una vez, le hace tanto o más culpable que Baggio, Platini, Caszelly y tantos más, quienes en los mundiales perdieron penales en su momento. Esto parecía mas fácil aún que lanzar un penal. Tenorio tenía la pelota dominada y se pudo acercar fácilmente al arco. Pero se demoró increible y absurdamente, hasta que le trabaron el tiro. Y, claro, una ocasión así no la tuvo de nuevo en todo el partido el equipo del Guayas. Asi que entre los grandes chascarros de todos los mundiales y junto al capítulo de los penales perdidos, este increible despilfarro cometido por Carlos Tenorio cobra valor propio. Simplemente al demorarse como un año y medio en decidirse a lanzar al arco, estando tan solo, solísimo frente al portero, "pasó la vieja" y chao. Nunca más tuvieron los ecuatorianos una ocasión así en todo el partido, por cierto, ni el ni sus compañeros, y en la historia futura de los mundiales con o sin Tenorio, es posible que los ecuatorianos no lleguen a tener una opción similar. Tan clara y tan evidente. Como decimos en Chile, "tan papaya".

lunes, junio 26, 2006

Majaderos

En mis comienzos en los medios, Raimundo Loézar, director de Sinopsis del Deporte en Radio Prat, nos decía que nunca calificáramos como malo un partido que estuvieramos transmitiendo, porque era como tratar de vender un producto insinuándole al posible cliente que no lo comprara. Se trataba la de Loézar de una opinión, o en ese momento de una orden extrema. No se puede decir que un partido es bueno si en realidad es malo. Pero hay maneras de decirlo, porque para algunos puede que no sea tan malo. Recordaba a Loézar, mientras observaba la transmisión televisiva de Ucrania- Suiza por TVN. Nadie podía esperar, dadas las características de los rivales, que hubiera jugadas tipo Messi, Ronaldihno o Zidane. Sí podía esperarse un duelo táctico, de gran entrega, con defensas muy sólidas. Suiza no había recibido goles en contra y tampoco los recibió hoy después de 120 minutos, antes de la definición por penales. Y así fue el partido. Se podía observar el desplazamiento llamativo de los defensas en bloque, cada vez que las cámaras enfocaban de mayor distancia. Hubo fervor y a la larga ucranianos y suizos, en su estilo, entretuvieron a su manera. A mi personalmente el partido me resultó interesante. Es lógico que haya discrepancias al respecto. Pero lo que resultaba irritante es que cada 20 segundos nos dijeran por la tele que el partido era malísimo, lo peor del mundial, que los adversarios no merecían estar, que el encuentro era un desastre, que faltaba demasiado para terminar, qué...qué...qué. Me recordaba de Loézar, porque en otras palabras se estaba diciendo "por favor cambie de canal, esto no vale la pena verlo, no sabemos que estamos haciendo aquí en Alemania observando este bodrio". El broche de oro fue "se terminó el partido, gracias a Dios". Supongo que Dios tiene cosas más importantes de que preocuparse. En suma, daban deseos vehementes de ver el partido sin audio, lo que es una lata al no captarse el sonido ambiente con las reacciones de la multitud en cada jugada. Si a esto agregamos que en un momento del cotejo anterior de Italia contra Australia, el relator dijo que se trataba de un partido "horrible", cosa que tampoco es obligatorio compartir por cierto, habrá que concluir que debiera crearse para próximas ocasiones la opción de ver los partidos sin narradores ni comentaristas, pero con sonido internacional como se le llama al ruido ambiente.Y esto lo digo tras 5 décadas en los medios de comunicación, con la tranquilidad de conciencia de que nunca pretendí de manera tan categórica, irrebatible y constante, imponer opiniones a un público con pleno derecho a pensar distinto. Este concepto es todavía más válido tratándose de la tele, en que sus usuarios ven exactamente lo mismo que los narradores.

domingo, junio 25, 2006

Saquero


No ha habido hasta ahora mayor escándalo en el Mundial de Alemania, que la insólita determinación del árbitro belga De Bleckere en el partido Inglaterra-Ecuador, de sancionar tan solo tres minutos de descuento. Tal vez Ecuador no hubiera podido empatar en los seis o siete que correspondían y, en una de esas, capaz que Inglaterra hubiera aumentado. Pero no se debió esquilmar notoriamente a los ecuatorianos de la posibilidad de igualar el marcador, después que los británicos hicieran tiempo hasta más no poder. Su arquero Robinson, por sí sólo, estuvo tendido haciendo teatro, por casi dos minutos, más la atención correspondiente de su cuerpo médico. En las reanudaciones de juego, en los minutos finales, los ingleses demoraban y demoraban, ganándose hasta una tarjeta amarilla uno de sus jugadores, aparte de la que por el mismo motivo ya le habían mostrado a Robinson antes de su supuesta lesión. Pero De Bleckere dio 3 minutos de descuento, siendo que con los cambios nada más de ambos equipos, casi se llega a esa suma. Cuando se señalaron tres minutos de descuento se le tomó el pelo a todo el mundo deportivo. El juez debe haber creído que somos todos interdictos, incapaces de comprender cómo se generan los mentados descuentos. Y al final, por la cuenta mínima, "ratoneando", la llamada "Rubia Albión" se salió con la suya, quedando en deuda futbolística ante un equipo que como Ecuador hizo más de lo esperado durante el campeonato, pero menos de lo que las circunstancias aconsejaban en este partido definitorio: jugársela más, arriesgar un tanto, y no rendirse prematuramente ante los pergaminos previos de su contendor.

miércoles, junio 21, 2006

INSÓLITO

En las transmisiones del Mundial, Mega tiene un plus sobre TVN. Es que transmite los goles de los partidos que se juegan en forma simultánea, mientras que su competencia priva a los telespectadores de esa opción, invitando a ver aquellos encuentros en diferido, uno de los cuales es emitido....después de las 12 de la noche.¡¡¡¡¡. Sin embargo resulta asombroso el mal uso de ese plus por parte de Mega. Esta mañana, mientras los dos canales, TVN y Mega, mostraban Portugal-Méjico, y éste último tendía a poner en mitad de pantalla aspectos de Irán-Angola, uno de los comentaristas pedía enojado a su propio Director que eliminara esas imágenes, porque "lo que interesa es Portugal-Méjico". Linda manera de minimizar el plus que tenían sobre TVN, en circunstancias que los posibles goles de Angola podían haber eliminado a México del campeonato. Es de desear que en los próximos días, la insólita voz de aquel comentarista no prevalezca y que nosotros los tele espectadores podamos tener acceso a los goles del otro estadio "sin tanto atado", y sin tener que soportar en el otro canal, 90 minutos en diferido.

martes, junio 20, 2006

Indiferencia

Hay mucha indiferencia y despreocupación, salvo excepciones, en la pronunciación de los nombres de jugadores mundialistas. En algunos casos nos complicamos la vida haciendo difícil lo fácil, caso del checo Koller a quién le decimos Keller, quedando igual que el arquero de los EEUU quién efectivamente se apellida así. Además pronunciamos en inglés nombres como el del alemán Ballak, que se llama Michael, fonéticamente MIJAEL y no MAIKEL como con tanta ligereza también suele mencionarse al astro de Fórmula Uno Michael Schumacher. Los estadios son definidos como, fonéticamente otra vez, STEIDIUM, siendo que no son ni escenarios ingleses ni australianos ni estadounidenses, sino germanos. Son todos, volvemos a la fonética, STADIUM, tal cual, y si quieren pronunciarlos más en alemán SCHTADIUM. Y menos son ESTADIUM o ESTEIDIUM como los mencionan incluso quienes hacen ostentación de haber consultado a embajadas y consulados antes de embarcar.

lunes, junio 19, 2006

DOS MUNDOS

Domingo 18 de junio de 2006. En Chile son las 15 horas. En Alemania, las 21. Se inician simultáneamente los partidos entre la "U" y la UC en el Estadio Nacional por los Play Off del Apertura y de Francia contra Suiza por el Mundial, en la ciudad de Leipzig. Vemos los 2 encuentros vía zapping. Uno empieza con retraso, porque los desadaptados de siempre se suben a las rejas, tras la tradicional y absurda recepción a los equipos con bombas de humo que contaminan el ambiente y serpentinas que ensucian la cancha. En uno de los partidos vemos un césped idílico y en el otro uno a muy mal traer. En uno de los cotejos, la multitud alienta en un marco positivo de colores y alegría. En el otro, los vociferantes de siempre, corean estribillos procaces contra sus rivales y el árbitro, haciendo ostentación del odio que los corroe y que se aleja del llamado " espíritu deportivo".
Algunos de los integrantes de esas Barras Bravas, en otras oportunidades asaltan modestos minimarkets, pero... claro... todo sea por la causa "deportiva". Los corners en uno de los dos campos son ejecutados sin sobresaltos y rápidamente. En el otro, los jugadores deben esquivar todo tipo de proyectiles, antes de lanzar. En el Nacional, finalmente gana la "U" a una Católica que se desquita de su baja actuación culpando al árbitro, mientras que en la lejana Europa, Corea del Sur rescata un punto de oro ante una defraudante Francia. ¿Habrá que hacer un ejercicio mental muy acabado para descubrir en cual de los dos lugares el partido empezó a la hora exacta, no se ensució la cancha ni el entorno, no se lanzaron botellas ni piedras a la cancha y no prevaleció el odio entre los espectadores?.

domingo, junio 04, 2006

Bienvenidos





Hola amigos.

A contar del domingo 18 de junio les estaré acompañando desde este lugar en medio de la blogósfera, para encontrarme con ustedes en un espacio de comentarios, análisis y discusión de los más diversos temas de actualidad.

Partiremos, claro está, con el Mundial de Alemania 2006 y todos sus pormenores.
Los invito desde ya a estar atentos y a preparar sus repuestas. ¿Quiénes son sus candidatos al título? ¿Quiénes al mejor jugador y goleador del torneo? ¿Habrá espacio para sorpresas y revelaciones?

Ya saben, aquí nos vemos.

Un saludo afectuoso

Esteban Lob