Estadio Hernando Siles de La Paz. Ahí jugaron Bolivia y Chile
Ojalá nuestros jugadores me tapen la boca en los dos partidos que faltan por las eliminatorias para el Mundial Rusia 2018, pero temo que al perder en La Paz 0-1 ante Bolivia. el notable ciclo de la llamada mejor Selección Chilena de la historia se acabó.
Generalmente Chile vence a los altiplánicos de local y de visita, aunque esta vez no les ganamos ninguno de los dos cotejos. En casa empatamos a cero, pese a que luego por ineludible error al hacer jugar Bolivia un futbolista inhabilitado reglamentariamente, Chile obtuviera los puntos por secretaría, con la ventaja de subir positivamente nuestra diferencia de goles al recibir un supuesto tres-cero conforme a las bases.
No se trata de restar méritos a todo lo logrado por la "generación dorada" durante tantos años, pero pareciera que en los últimos tiempos le faltó humildad. No es menor que antes de la final de la Copa Confederaciones frente a Alemania, Arturo Vidal sostuviera frente a la prensa internacional que si Chile derrotara a los germanos "seremos la mejor selección del mundo".
El mismo Vidal en el reciente contraste como local ante Paraguay por goleada, no fue ni la sombra del extraordinario futbolista del Bayern Munich y en la triste tarde paceña, menos aún.
Sin embargo, siendo también criticable e impropio de un futbolista profesional como Arturo Vidal trasnochar en sitios de recreación a tres días del encuentro ante Paraguay, por supuesto que gran parte del plantel tampoco estuvo a la altura.
Alexis supongo que esta vez fue remplazado por un doble, debido a que durante años en todos los partidos con las camisetas de la misma Selección, Udinese, Barcelona y Arsenal, el verdadero Sánchez ha sido sobresaliente y el de hoy no acertaba una.
El único gol de penal marcado esta vez por Arce a los 75 minutos, fue la lápida para nuestras pretensiones. No hay atenuante. Ni siquiera que el entrenador de Bolivia en declaraciones y en actitudes hostiles tomara el partido como una continuación de la Guerra del Pacífico del Siglo XIX, ni que al paso de los minutos y tras el gol desaparecieran los recogedores de pelota, ni los constantes insultos contra los nuestros desde la zona de la banca local, ni un posible penal a favor de Chile no sancionado, ni los 4 mínimos minutos de descuento otorgados por Roldán, el juez colombiano (increíble, tras el tiempo perdido intencionalmente por el equipo ganador). No obstante, lo que nos faltó fue CLASE, la que este equipo antes tuvo de sobra.
Nos quedan los encuentros ante Ecuador de local y frente a Brasil en Sao Paulo. Después del desastre por cero-tres ante los guaraníes, no es para asegurar que el primero de estos cotejos sea "pan comido" y acerca del encuentro ante la verdeamarela en su casa, en las actuales condiciones, "que Dios nos pille confesados".
Además ni siquiera dependemos solamente de nosotros. Aunque derrotemos a Ecuador y empatemos frente a Brasil, podría no bastarnos ni para el repechaje.
Generalmente Chile vence a los altiplánicos de local y de visita, aunque esta vez no les ganamos ninguno de los dos cotejos. En casa empatamos a cero, pese a que luego por ineludible error al hacer jugar Bolivia un futbolista inhabilitado reglamentariamente, Chile obtuviera los puntos por secretaría, con la ventaja de subir positivamente nuestra diferencia de goles al recibir un supuesto tres-cero conforme a las bases.
No se trata de restar méritos a todo lo logrado por la "generación dorada" durante tantos años, pero pareciera que en los últimos tiempos le faltó humildad. No es menor que antes de la final de la Copa Confederaciones frente a Alemania, Arturo Vidal sostuviera frente a la prensa internacional que si Chile derrotara a los germanos "seremos la mejor selección del mundo".
El mismo Vidal en el reciente contraste como local ante Paraguay por goleada, no fue ni la sombra del extraordinario futbolista del Bayern Munich y en la triste tarde paceña, menos aún.
Sin embargo, siendo también criticable e impropio de un futbolista profesional como Arturo Vidal trasnochar en sitios de recreación a tres días del encuentro ante Paraguay, por supuesto que gran parte del plantel tampoco estuvo a la altura.
Alexis supongo que esta vez fue remplazado por un doble, debido a que durante años en todos los partidos con las camisetas de la misma Selección, Udinese, Barcelona y Arsenal, el verdadero Sánchez ha sido sobresaliente y el de hoy no acertaba una.
El único gol de penal marcado esta vez por Arce a los 75 minutos, fue la lápida para nuestras pretensiones. No hay atenuante. Ni siquiera que el entrenador de Bolivia en declaraciones y en actitudes hostiles tomara el partido como una continuación de la Guerra del Pacífico del Siglo XIX, ni que al paso de los minutos y tras el gol desaparecieran los recogedores de pelota, ni los constantes insultos contra los nuestros desde la zona de la banca local, ni un posible penal a favor de Chile no sancionado, ni los 4 mínimos minutos de descuento otorgados por Roldán, el juez colombiano (increíble, tras el tiempo perdido intencionalmente por el equipo ganador). No obstante, lo que nos faltó fue CLASE, la que este equipo antes tuvo de sobra.
Nos quedan los encuentros ante Ecuador de local y frente a Brasil en Sao Paulo. Después del desastre por cero-tres ante los guaraníes, no es para asegurar que el primero de estos cotejos sea "pan comido" y acerca del encuentro ante la verdeamarela en su casa, en las actuales condiciones, "que Dios nos pille confesados".
Además ni siquiera dependemos solamente de nosotros. Aunque derrotemos a Ecuador y empatemos frente a Brasil, podría no bastarnos ni para el repechaje.

