Cuando el técnico de Cobreloa, Gustavo Benítez, insistió en quedarse como entrenador de ese club con el pretexto "tengo contrato vigente", pese a la tan mala campaña en el torneo de apertura del fútbol chileno, publiqué el post que aquí señalo y el que invito a leer, para mejor comprensión de lo que escribo luego.http://estebanlob.blogspot.com/2008/05/congelo-mi-militanciaen-cobreloa.html
Pues bien:
Tras empatar uno a uno en la víspera, como local frente a Unión Española, el estratega paraguayo dijo frases para el bronce, en el marco de una campaña deportiva en casa aberrante, impropia de la tradición de cuasi invencibilidad que ostentaba el equipo calameño hasta hace unos meses...previo a Benítez precisamente.
Lo asombroso es que justificando su permanencia contra viento y marea en el club, Benítez dijo una verdad a medias. "Los dirigentes me quieren cansar para que me vaya" lo que es efectivo, para luego agregar:" Lo que yo quiero es imponer mi estilo y mi manera de ver el fútbol".
La segunda parte de su " exposición" disfraza lo que a los ojos de los hinchas de Cobreloa es una realidad evidente: Benítez y su cuerpo técnico no se quieren ir, mientras el club no les pague la alta indemnización a que tienen derecho legal, por contrato. En múltiples ocasiones, en decenas de clubes, directores técnicos que no han podido cumplir con las expectativas, han dado un paso al costado espontáneamente, por moral, y por mucho que los contratos estableciesen otra cosa.
Acá la responsabilidad es también de los dirigentes de Cobreloa, quienes trajeron al actual equipo técnico con resguardos para sus integrantes propios de los mejores entrenadores del mundo, en circunstancias que Benítez no dirigía desde hace años y estaba plenamente desvalorizado. Era Cobreloa quién le serviría de plataforma para su "relanzamiento" más que alguna ventaja que tendría la institución, salvo que cumpliera el equipo una gran campaña, lo que no solamente resultó una quimera, sino que se empeoró todo el rendimiento.
En suma, Cobreloa tiene un entrenador que es repudiado por los hinchas, los dirigentes esperan que se vaya por sí solo sin indemnización, el equipo anda de mal en peor, mientras que el DT insiste en quedarse, sin ningún pudor.
Es evidente que Cobreloa no tiene los equipos llenos de gloria de otrora, pero tampoco sus directores técnicos de excepcional capacidad, ni menos dirigentes de la alcurnia de la mayoría de los pasados, quienes llevaron a la entidad minera a ser el cuarto grande del fútbol chileno, en poco más de 30 años de su existencia.
NELSON ACOSTA ¿DE NUEVO SUERTE?
Tiene razón Nelson Acosta, actual campeón chileno con Everton de Viña del Mar.
Generalmente se le atribuye suerte, un elemento indispensable en el fútbol y en la vida, pero que ciertamente no lo es todo.
Everton tras ganar el torneo de apertura, lleva 4 victorias consecutivas en 4 partidos en el certamen de clausura, dos obtenidas como visitante, primero ante Universidad Católica y ayer frente a Universidad de Chile.
Ironizando en la materia, Acosta dijo tras el partido " seguimos con suerte".
Lo curioso es que desde la trinchera del frente, la gente de la "U", muy poco original, atribuyó la derrota a... la suerte... del rival.
Parece que se olvidaron en las huestes azules, que el gol propio en el 1-2 final, fue obtenido mediante un centro del argentino Raúl "Pipa" Estévez que por esas cosas del fútbol entró al arco.
¿Eso no es suerte acaso?










