Al término de la anterior jornada en que Brasil nos ganó 3-0, Chile estaba con una diferencia de goles de menos 3, muy inconveniente en unas clasificatorias que se juegan con esa espada de Damócles, como elemento definitorio en caso de igualdad de puntos.
Pero tras la victoria por 4-0 que acaba de obtener nuestra selección futbolistica frente a Colombia en el Estadio Nacional de Santiago, no solamente alcanzamos 13 valiosos puntos, sino además nos recuperamos en diferencia de goles de los menos 3, con yapa, como se dice en nuestro medio, ya que ahora estamos en ese rubro en más uno. Así y todo, nos aventajan en este item los equipos que también tienen 13 puntos, que son Argentina y Brasil, pero la diferencia ya no es enorme.
Hoy Chile entró con una disposición anímica notable, lo que es mérito fundamentalmente del cuerpo técnico, porque bien sabemos lo difícil que es levantar el espíritu a un plantel derrotado en la forma contundente en el marcador, como lo había sido nuestro equipo en la fecha pasada.
Aparte de ese factor vital, hubo anticipación, juego combinado a ratos excelente, figuras que estuvieron muy erráticas ante los verdeamarillos y que hoy volvieron por sus fueros y, en suma, se redondeó una actuación contundente y reconfortante.
Cuando a los 25 minutos, tras brillante jugada de Alexis Sánchez por derecha, Gonzalo Jara marcó el gol inicial, pensé en que ese momento de júbilo intenso para el defensor de Colo Colo es mérito fundamentalmente de la confianza que el DT de la selección le ha dado. Jara era suplente en el Colo Colo de Fernando Astengo, mientras Bielsa lo mantenía como titular en la selección. Debido a la funcionalidad de Gonzalo, y como plus su olfato goleador pese a no ser delantero, Astengo terminó por convencerse y volvió a la titularidad en los albos, la que se mantiene actualmente pese a que ya no es ese estratega el DT de Colo Colo.
Humberto Suazo, divorciado de la red ante Brasil , recuperó su habilidad goleadora a los 38 minutos, dejando a Chile en un tranquilizador 2-0, aumentado a comienzos del tiempo final con un tanto claramente ilegitimo de Ismael Fuentes, de cabeza, puesto que el futbolista iniciado en Rangers de Talca y actualmente en el fútbol mejicano estaba fuera de juego, lo que ni el juez uruguayo Larrionda ni sus colaboradores advirtieron.
Luego un golazo de Matías Fernández, de distancia, tras brillante llegada colectiva, puso un 4-0 que marcó la enorme diferencia habida hoy entre Chile y Colombia y entre el Chile de esta jornada y el de la anterior frente a los brasileños, en que falló concreción ofensiva y celeridad defensiva.
Como la última impresión es la que generalmente predomina, estos dos partidos de jornada FIFA potencian nuestra opción de clasificar, pese a que queda un largo camino por cubrir.
Como píldora final en estas expresiones escritas en caliente junto con el pitazo postrero, cabe considerar que a estas alturas en las clasificatorias anteriores teníamos 12 puntos, uno menos que ahora. No es grande la diferencia...pero de algo puede servir a la larga. En esas clasificatorias fuimos de más a menos. Ojalá en estas, se revierta la tendencia.











