viernes, mayo 29, 2015

Algo más sobre "los niños...y las niñas"

niños jugando : Los niños tienen un buen rato en el soleado paisaje de verano Vectores

Hace poco escribí acerca de la oficialización en Chile, en aras de una supuesta mayor inclusión femenina, de expresiones “igualitarias” como "ciudadanos…y ciudadanas".

Sin embargo, no conozco a nadie entre los  ciudadanos de a pie, salvo por una referencia específica, que diga en sus conversaciones habituales "los muchachos y las muchachas, los dueños y las dueñas, los carteros y ¿las carteras?, los choferes  y las choferes, los pequeños y las pequeñas, los abogados y las abogadas", etc.

El caso más gráfico sería que una señora llamara a su marido y le invocara: 
"No alcanzo a retirar a los niños del colegio. Por favor ayúdame en eso". 
Entonces el esposo va y trae de vuelta a los chicos. Pero la esposa llega a casa y al darse cuenta de que faltan algunos de sus hijos le dice indignada a su marido: 
"¿Por qué no están Floripondia y Fulgencia?  (nombres de fantasía).
Imagino al esposo sorprendido contestando: 
¡Pero de qué me hablas, mujer. Me dijiste que retirara del colegio a los niños y no que fuera a buscar a los niños...y a las niñas!

Aunque sea una situación caricaturizada, no está muy lejos de lo que podría pasar, con esta "moderna" forma de dificultar nuestra manera de expresarnos. 

viernes, mayo 22, 2015

La radiodifusión...en blanco y negro.Radio Balmaceda

En tiempos de glorioso color en imágenes, las vivencias blanco-negro son como de la pre-historia. En cambio, para sus protagonistas como yo, pareciera que fuesen de ayer nada más.

A casi siete años de su primera publicación en este blog, reproduzco el siguiente post, con nostalgia.


DOMINGO, AGOSTO 10, 2008

Balmaceda en el recuerdo
Santiago Nights: Actors, actresses, celebrities of radio and television, journalists, writers.
Bohemian life, Circa 1966.

No. No se trata del Presidente Balmaceda, quién fuera uno de los gobernantes de Chile.
Al titular “Balmaceda en el recuerdo”, me refiero a la emisora radial, continuadora de Radio La Americana, que tenía el nombre de aquel mandatario chileno y en la cual tuve la satisfacción de trabajar en la década de los años 60.
Un amable lector de este blog, ha tenido la gentileza de enviarme la foto de arriba, que de súbito me rejuvenece unos 46 años. Pese a lo que se lee en inglés al pie de ella, data a mi entender de 1962 y más que ser parte de la vida bohemia del Santiago de entonces, corresponde a una reunión de camaradería entre quienes dábamos vida a ese medio de comunicaciones.

De las 16 personas que aparecemos en la imagen, creo recordar 11.
El más a la derecha entre los sentados soy yo.
El segundo de arriba, de izquierda a derecha, es Moisés Molina, radiocontrolador y ameno compañero de viaje en los largos peregrinajes a regiones, para relatar fútbol.
¡Como olvidar, Moisés, esas letanías en bus a La Serena en sábado por la noche, para llegar de madrugada, transmitir por la tarde y retornar entre domingo y lunes por la misma vía terrestre. ¡Más de 1.000 kilómetros, entre ida y vuelta!

El tercero en la fila superior es Hugo Romo Morales, locutor de un excepcional timbre de voz y con quién me encontraría al pasar los años, en labores en Radios Minería y Carrera.
El quinto, siempre de izquierda a derecha es el periodista Venegas, destacado profesional de las comunicaciones entonces y quién tras años de combinar trabajo y estudio para recibirse en Derecho, ejercía como abogado la última vez que lo vi, que fue hace ya bastante tiempo.

Recuerdo esa mañana de domingo en el viejo estadio Yarur, cuando enfrentamos en un clásico futbolístico radial a Radio Chilena, ganando nosotros 3 por 1, con un magistral pase de mi amigo Venegas y un gol de cabeza mío (Imagínense, yo haciendo un gol de cabeza en circunstancias que no cabeceaba ni en los velorios).
¡Con qué ansias defendíamos las camisetas de nuestras radios, como si en ello se nos fuera la vida!
Pero menos de dos años más tarde, yo dejaba Radio Balmaceda, contratado por Radio Chilena, sin que por supuesto mis ¿facultades? de futbolista tuvieran algo que ver en el cambio de emisora.

El sexto de arriba es el locutor Gastón Binout, con quién años más tarde me encontraría en Radio Minería convertido él en Jefe de Programas de esa estación. Al cabo del tiempo, Gastón adquirió junto con su suegro su propia emisora FM en la ciudad de Temuco, que es lo último que supe de él.

Al lado de Binout está Ruperto Estay, dilecto amigo y compañero de trabajo en Portales, Balmaceda y Minería, mi padrino de matrimonio, muerto hace ya varios años.
Junto a él, Elba Gatica, una estrella del radioteatro, actividad precursora de las teleseries de hoy, libretista de excepción y adaptadora de las mismas obras, encantadora como persona y con una voz privilegiada. Sensiblemente Elba nos dejó sin ella en este mundo, hace ya mucho tiempo.

Tengo entendido que quién está al lado de Elba, es el actor Luis Rojas Murphy, de quién no tengo más noticias. En el último de izquierda a derecha arriba, creo reconocer a César Millas, miembro del equipo de transmisiones deportivas. César también falleció muy tempranamente, en un accidente ocurrido en el Aeropuerto de Pudahuel.

En la fila de abajo, el primero desde la izquierda es el locutor osornino Wladimir López, quién estaba recién llegado a la capital y de quién tras Radio Balmaceda nunca más supe.
El tercero en la fila es Mario Duval, su nombre radial, porque su verdadera identidad era Mario Dupré, director de la emisora en la época, excelente ejecutivo y de una bonhomía plausible. Mario también desde hace ya unas dos décadas, dejó este valle de lágrimas. Se hizo famoso por su caracterización de El Diputado del Pueblo, micro-programa diario en que enfocaba con agilidad, voz e inflexiones de tribuno, los problemas de la gente común, amén de ser otro eximio del radioteatro.

A mi lado está César Aguilera, locutor y actor de teatro, quién años después se fue a trabajar al  Perú. Tampoco supe más de él.
Como digo, pese a lo que se lee al pie de la foto, en que se indica la imagen como cercana a 1966, yo la ubico claramente en 1962, año inolvidable para mi, porque el querido y recordado mundial de fútbol realizado entonces en Chile, lo narré por la misma Radio Balmaceda, en el marco de una cadena continental de emisoras. Fue aquella, como ustedes imaginarán, una experiencia alucinante para quién escribe.

El amigo cibernético que me envió esta foto no quiere que lo mencione por su nombre, pero igualmente hago público hacia él mi reconocimiento y agradecimiento. El blanco y negro de la imagen, el reencuentro con una época dorada en mi vida, yo a los 26 años de edad, decididamente me han colocado, de súbito, en ese Santiago mucho más pequeño, con televisión incipiente y lejano todavía de computadores y de Facebook.

Quisiera que si alguien sabe qué fue después de ese tiempo de mis compañeros de entonces, que se me perdieron en el espacio, me lo pueda informar, al igual que ustedes me contaran si aquellos sobre cuyas imágenes tengo dudas, son realmente quienes creo. Por supuesto también agradecería en lo que vale, si me pudieran recordar quienes son en la foto, los pocos que no menciono.

Contrariamente al tango aquel que señala que 20 años no es nada... pienso que 46 años es mucho y pese al testimonio de la foto, rescatada de tiempos ya tan lejanos, todos hemos cambiado o nos hemos alejado y algunos por desgracia ido al más allá. Pero, a la vez, por medio de esta simple evocación, nos hemos reunido, como cada día de entonces, bajo el techo del séptimo piso de la calle Nueva York, donde funcionaba Radio Balmaceda.

AHORA ESCRIBO  7 AÑOS  DESPUÉS DE HABER PUBLICADO AQUEL POST Y ACLARO:

1.- LA FOTO YA TIENE CASI...53 AÑOS.

2.-EL PRIMERO DESDE LA IZQUIERDA EN LA FILA DE ABAJO, NO ES WLADIMIR LÓPEZ.      SE  TRATA DE ROBINSON RETAMALES, QUIÉN LUEGO PARTIÓ A LONDRES, CON EL             OBJETIVO DE TRABAJAR EN LA BBC. ALLÍ RESIDE HASTA NUESTROS DÍAS.


viernes, mayo 15, 2015

¿La solemnidad de la justicia, requiere de pelucas?


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En otros siglos era bien visto adornar la solemnidad de los jueces con pelucas.
Los egipcios, Japón, Grecia y Roma implantaron el uso de ellas en los tribunales, como factor de respeto. Dicen que en el siglo XVI se utilizaban en las Cortes"para compensar la calvicie, prevenir la tiña, los piojos y para cubrir la suciedad". Además "para disfrazar a los jueces con el objeto de no ser agredidos".

Pero hay "un pequeño" detalle: estamos en pleno siglo XXI, "alguna"costumbre ha cambiado entretanto. Los juicios de ahora pueden ser vistos a miles de kilómetros de distancia, gracias a modernos satélites y la televisión lleva las contiendas jurídicas hasta el living de millones de casas o hasta a diminutos teléfonos celulares.

Además, cuesta pensar que Sus Señorías tengan todavía problemas tales como  la tiña y los piojos o que antes de concurrir a los juicios no hayan podido con la suciedad. En el rubro de evitar ser agredidos, hay fórmulas mucho más  avanzadas.

Entonces, si "algo" ha cambiado desde entonces, la pregunta es si se justifica en pleno año 2015 que algunos de los altos magistrados del ilustre Tribunal de La Haya, el que la semana pasada recibió a las partes en el diferendo boliviano-chileno, sigan usado pelucas.

Si fuera por tradición se explicaría, pero-entiendo-no se justificaría, salvo por el aspecto de una supuesta diferenciación,  para crear un ambiente de solemnidad. Como solo algunos de los convocantes y convocados a ese famoso tribunal de la capital holandesa las usan, más parece a estas alturas de la civilización, una actitud caprichosa.

Termino, como otras veces, con la frase de aquel periodista chileno de los años 50-60, quién al terminar su escuchado comentario, siempre atenuaba las descalificaciones, diciendo "al menos...así lo pienso yo".

jueves, mayo 07, 2015

RAE desautoriza "nosotros y nosotras"

Amigos:
En más de alguna ocasión he expresado en este blog sorpresa ante, a mi modesto juicio, excesiva liberalización del idioma por parte de la Real Academia Española. Sin embargo esta vez hay motivos para quedar satisfecho, ante la desautorización que hace el máximo organismo de la lengua española a la costumbre, cada día más en boga, de dificultar las expresiones por un verdadero complejo de supuesta inclusión femenina. 

Como ustedes lo comprueban habitualmente en diversas latitudes, abundan frases ultrarebuscadas que se basan en alusiones del tipo  niños y niñas, vecinos y vecinas, chilenos y chilenas, alumnos y alumnas y otras redundancias, que van en la línea contraria de lo que recomienda la RAE. 

El siguiente texto circula en Internet. Se refiere al tópico que mencionamos y a otros igualmente dignos de ser considerados. Me permito reproducirlo...con aplausos.