jueves, agosto 26, 2010

Los 33 del milagro

Banderas chilenas y una de Bolivia con el nombre del minero altiplánico, desplegadas al pie de la mina.



No puedo sustraerme a la emoción que vivimos 17 millones de chilenos, al conocer que los 33 mineros quienes estaban bajo tierra tras un tremendo derrumbe en la región de Atacama, en nuestro árido norte, se encontraban vivos.
La forma en que se supo de ellos ya es noticia en todas las latitudes.

Tras días de incertidumbre y de algunos pasos en falso, el prodigioso accionar de una sonda entre varias, logró romper piedra y llegar hasta donde los 33 trabajadores se encontraban afortunadamente a salvo, pero con mínima alimentación y seguramente desencantados a medida que pasaban los días y no contaban con algún indicio valedero de que los estuvieran rastreando con éxito.

El camino es largo pensando en su retorno a la superficie. Se calculan varios meses, pero el existir contacto, el poder enviarles apoyo alimenticio, medicinal y de entretenimiento por pequeños espacios robados a las moles, aminorará la tensión y hará más llevadera la etapa de recuperarlos para sus familias desde las entrañas de la tierra.

Todo Chile siguió conmovido el notable acontecimiento de un pequeño papel en que uno de los afectados daba cuenta de la sobrevivencia de los 33, uno de ellos un joven ciudadano boliviano.

Resta esperar que el final presumiblemente largo de esta historia, sea tan feliz como todos anhelamos.

viernes, agosto 20, 2010

Hay idiomas...e idiomas

la caricatura es de abp-sil-crisis.blogspot.com



Comprendo que la Torre de Babel nunca pudo llegar al cielo por problema de idioma entre sus ¿trabajadores?

Es que suena muy diferente ¿Cuándo me devuelve usted los mil pesos que le presté? que ¿oye oh,cuando me devolvis la luca? dicho en auténtico “chileno”. En este caso no es siquiera diferencia de idioma, sino de dialecto, por darle un nombre.


En países como España o Alemania los dialectos regionales son tan variados que una frase cambia a veces totalmente, depende de si es dicha en el norte o en el sur.

En nuestra América del Sur, a excepción de los brasileños, todos hablamos español, pero con qué diferencias, en la forma y en el fondo.

Una guagua nuestra a la que hay que cambiar pañales, no es lo mismo que una guagua en la parte más alta del continente, donde sirve para transportar pasajeros.


En Centro América también hablan español en gran parte, pero allá las radioemisoras transmiten publicidad instando a las dueñas de casa a lavarse “sus trastes” que son las ollas nuestras. Aquí un anuncio de esa naturaleza causaría ofensas y escándalo, porque sería una referencia clara a las partes púdicas de nuestras mujeres.



Por cierto hay modos de hablar mucho más penetrantes que otros. Es más fácil que un chileno hable luego el “ argentino” a que un argentino hable en “chileno”.

Nosotros nos tragamos las eses y las consonantes. Nuestros vecinos alargan las palabras sin saltarse ninguna letra.


A los chilenos al otro lado de la cordillera nos reconocen por el modo “cantadito” de hablar…según dicen ellos.

Aún así hay argentinos que hablan mucho más cantadito que nosotros; son los “coordoobeeciiitooos”.


Muchas veces no nos damos cuenta cuando se produce nuestra metamorfosis en el modo de utilizar el lenguaje: el otro día un periodista chileno que lleva seis meses trabajando en el país trasandino, me decía de vacaciones en Santiago:”Allá todavía no se me ha pegado el acento”.

En ese momento su hijo le llamó: ”Papá, mirá, vení”.


Es conocido el caso de dos señores que se conocen en plena calle Corrientes de Buenos Aires:

-“Por su modo de hablar usted es chileno”

-“Siii. Lo soy”.

-“Cho también”.

-“No me diga ¿y cuanto tiempo que vive en la Argentina?”

-“Y…bueno…seis días”


Para qué hablar del lunfardo.


Creo que nosotros tampoco habríamos podido construir la Torre de Babel.


Este fue un comentario que hice el 22 de febrero de 1988, mientras trabajaba en Radio Minería, pero que sin duda mantiene su actualidad.

lunes, agosto 16, 2010

El Reporter Esso

La intención es adornar el comentario y no hacer publicidad gratis

Varias veces he hablado de mis tiempos en Radio Minería, prestigiosa emisora chilena que cesó de transmitir en marzo del año 1999.
Para los lectores del extranjero conviene aclarar que el nombre obedece a que durante muchos años la estación fue propiedad de la Sociedad Nacional de Minería y cuando dejó de serlo la empresa de comunicaciones lo mantuvo, por razones de prestigio de la marca.

Durante décadas se transmitió por sus ondas un noticiero de gran llegada, con emisiones a las 8.30; 13.30; 20,30 y 22.30 horas.
En 6 minutos, con gran poder de síntesis y excelente lectura, el micro-programa dejaba a los escuchas al día de la actualidad en Chile y el resto del mundo.

El informativo llevaba el nombre del auspiciador, una empresa gasolinera con estaciones de venta en cientos de puntos del país.
La popularidad y sintonía del Reporter Esso, llegó a generar una red nacional gigantesca de emisoras que se colgaban de Radio Minería autorizadamente, cada vez que una música identificatoria señalaba la proximidad de las 8.30, 13.30, 20.30 y 22.30 horas, porque las emisiones empezaban con puntualidad alemana. Entonces se daba inicio al tradicional rito de una voz que se acercaba, se centraba y luego de alejaba con tres gritos típicos: El Reporter Esso...El Reporter Esso...El Reporter Esso...

Hablo de los tiempos del Reporter Esso en Minería, porque la anécdota que contaré se vivió en mis tiempos en esa estación, pese a que el citado noticiario había nacido en otra radioemisora.

Era tal el prestigio del pequeño gran informativo, que llegaron denuncias señalando que no solamente lo retransmitían las emisoras autorizadas, sino muchas otras a lo largo y ancho del país.
Quienes se colgaban "legalmente" debían respetar la publicidad, inserta por cierto en la presentación y despedida, retransmitiendo a la vez una mención comercial de Esso que venía antes de la última noticia, sin anteponer, agregar ni insertar comerciales propios.

Ante las citadas denuncias, un ejecutivo de Radio Minería empezó a recorrer Chile para escuchar como cumplían o no cumplían el compromiso las radios provinciales.
Su sorpresa fue inmensa al llegar a un pequeño pueblo cordillerano, casi perdido en el mapa, y oír como una radio de ahí decía poco antes de las 13.30 horas:

"Carnicería Pérez, la más grande, que ofrece a sus distinguidos clientes perniles de chancho, güatitas, chunchules y huachalomo (son denominaciones de trozos de carne de gusto popular en nuestro país) y que está ubicada en sus habituales locales de la Plaza y de calle Condell, se complace en presentarrrrrr.....
...El Reporter Esso, El Reporter Esso, El Reporter Esso"...

martes, agosto 10, 2010

Si Hitler resucitase

Notable dibujo de Cuarentaynueve-México


En los mundiales de fútbol previos a la segunda guerra mundial, Italia fue campeón en 1934 y 1938 en el marco de arbitrajes más que sospechosos y de amenazas con las penas del infierno a los propios jugadores peninsulares, por parte de su “gobernante”, por si cometían el “delito” de fracasar.


Por la misma época, en los Juegos Olímpicos disputados en Berlín, el otro “gobernante”, el de bigotitos, pretendía que la por él llamada invencible raza aria arrasara con las medallas en disputa, pero tuvo que resignarse con que un atleta negro de Estados Unidos, le echara a perder el libreto consecutivamente, en tiempos en que todavía no estaba en condiciones de mandarlo impunemente a campos de concentración o cámaras de gas, aunque deseos en ese sentido ciertamente no le faltarían.

Naturalmente que el mundo ha evolucionado en algunos casos para mal, pero en la mayoría para bien.


En lejanos tiempos, hubiera sido impensable que alguna delegación entrase a competir portando la bandera contra el racismo, como sucede actualmente. Tal vez a favor, sí. Ni que una selección germana estuviese conformada como la que compitió en Sudáfrica, por Özil, de descendencia turca; Gómez, de española; Podolski y Klose, nacidos en Polonia; Khedira de raíces árabes; Cacau, nacido en Brasil; Boateng, hijo de inmigrantes de Ghana, y Marko Marin, proveniente de los Balcanes.


Si Hitler, por obra de algún nefasto conjuro mágico, hubiera resucitado para el comienzo del último Mundial, habría vuelto a morir de inmediato-menos mal- al darse cuenta, además, que varios de los nombrados… eran negros.¡¡¡¡¡¡¡¡¡

jueves, agosto 05, 2010

No le echen la culpa al fútbol, vándalos

Juan Manuel Olivera, valor uruguayo de la U, a punto de pasar al fútbol árabe


Comparto la indignación de los vecinos del Estadio Nacional de Santiago.
Se acaba de reinaugurar el principal escenario deportivo del país, tras costosas refacciones.
Fue con ocasión del partido de vuelta por semifinales de la Copa Libertadores de América, el más importante certamen de clubes del continente, entre Universidad de Chile y Las Chivas de Guadalajara, con triunfo azteca por 2-0. Como en tierra mexicana habían empatado en uno, el elenco nacional quedó eliminado.
Sin embargo lo que debió haber sido una fiesta, se vio empañado desde temprano por las hordas de inadaptados que, como generalmente sucede, rayaron los muros y casas de los infortunados vecinos, dañaron autos, estropearon jardines y quebraron vidrios.
Por eso no extraña que en un diario de esta mañana, una de las vecinas del estadio se alegre de la eliminación del equipo nacional, porque de este modo disminuyen las opciones de sus fanáticos de causar daños a la propiedad pública y privada.
Pero esos daños a la vecindad no fueron lo único.
Carabineros (la policía uniformada en Chile) detuvo a 323 personas por robo con intimidación, porte de drogas o arma blanca, desordenes o ebriedad.

Lo peor es que nuestra nueva y recuperada "joyita" quedó con 89 flamantes butacas destruidas y con destrozos en varios baños.

Para colmo, una de las integrantes de "la barra" de la U, tuvo la desfachatez de justificar la acción desquiciada, diciendo en televisión que debían haber dejado las graderías como estaban y que para qué habían colocado "esas butacas", sobre las cuales "no se puede saltar".¡¡¡¡¡¡¡¡¡

La incivilizada compatriota no comprende y sus "amigos" tampoco, que si no pueden controlar su irrefrenable costumbre de saltar, lo deben hacer sobre el cemento en que ponen sus pies y no sobre los asientos.

Los hechos expuestos fueron sucediendo antes y durante el partido, de modo que ni siquiera los vándalos pueden culpar al resultado del partido por su inconducta.

También hubo destrozos en la pista de rekortán, debido al lanzamiento de bengalas, que provocaron quemaduras en ese sitio destinado a pruebas de atletismo.

No es primera vez que desde esta tribuna clamo contra el accionar de esas hordas salvajes enquistadas en el fútbol, pero será una vez más una voz que caerá en el vacío, mientras los propios dirigentes de nuestros clubes no tengan la voluntad de pronunciarse abierta y decididamente en contra de quienes buscan protagonismo con actos violentos y estúpidos...en nombre del fútbol.

lunes, agosto 02, 2010

Padres insensatos




Como si el mundo no pusiera suficientes dificultades a cualquier mortal desde su tierna infancia, hay padres que se esmeran en aumentar esos problemas al colocar como nombre a sus hijos verdaderos incentivos a la burla y el desprecio.

Hace algunos años causó revuelo en Chile la intención de llamar Antierbenjamín a un indefenso bebé, pero la insensatez cobra perfiles de asombro en estos días. Como si no bastara con las terribles consecuencias que la palabra ha significado en nuestro país en meses recientes, a una inocente guagua (así se llama en esta nación a los más pequeños) se le ha bautizado TSUNAMI.

Imaginen al infausto ciudadano tras algunos años, al hacerse anunciar. Cuidado, viene Tsunami, se dirá entre risas.
El mismo desafortunado individuo estará condenado a que ante cualquier trámite, todos levanten la vista al solo escuchar su fatídico nombre.

En verdad, hay padres que merecen palos al confundir la originalidad con una tal vez involuntaria pero no menos absurda vocación por perjudicar de por vida, a la sangre de su sangre.